La informalidad sigue enquistada en el mercado de trabajo tucumano. Por eso, cuesta que los índices de empleo no registrado se reduzcan. Y si lo hacen, como fue el caso del segundo trimestre de este año, esa baja sea apenas perceptible. Cuatro de cada 10 asalariados que residen en el Gran Tucumán-Tafí Viejo no pueden encontrar aún la posibilidad de que su familia goce de una obra social y que sus patrones le efectúen los aportes previsionales de rigor. Están en negro y su futuro se pinta con el mismo color. Son poco más de 99.000 tucumanos que se encuentran en esta situación, casi la misma cifra que en el segundo trimestre del año pasado.

Según la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), difundida ayer por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el trabajo no registrado se redujo del 41% al 40,8%. El dato es llamativo porque, en ese período, la gestión del gobernador José Alperovich sacó los sabuesos de la Dirección General de Rentas a fiscalizar el empleo en las distintas ramas de la economía.

Desde hace unos meses, la Sociedad de Estudios Laborales (SEL Consultores), que dirige el especialista, Ernesto Kritz, viene advirtiendo que, en el contexto económico actual, hubo una destrucción de puestos de trabajo marginales en el sector privado, ocupados por personas de muy baja calificación, y/o bien una reducción del salario real (efecto de la inflación en los sectores informales no cubiertos por los convenios colectivos) por debajo del costo de oportunidad de volver a las tareas del hogar, o a estudiar, o en el extremo a la inactividad total (ni-ni). Paradójicamente, el propio Indec mostró -hace poco- que la desocupación está en los niveles más bajos históricamente y que, en el caso del aglomerado provincial, sólo afecta al 3,9% de la población económicamente activa, es decir, 14.000 personas.

El organismo confirmó ayer ese dato y reveló, además, que el índice de desempleo más alto en Tucumán se observa entre las mujeres de hasta 29 años, con un 14,7%. Aún más, el informe oficial revela que no hay desocupación entre los varones, de entre 30 hasta 64 años, que residen en el Gran San Miguel de Tucumán.

En gran medida, la tasa de desocupación se mantiene por debajo del dígito, ya que hay 14.000 personas que residen en el área metropolitana que -al menos temporalmente- han dejado de buscar empleo porque están inscriptos en las cooperativas del plan "Argentina Trabaja".

¿Por qué cuesta tanto reducir el empleo no registrado? Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA) explica a LA GACETA que hay varios factores que confluyen. "En momentos de estancamiento o de recesión económica, las PyME encuentran muchos límites para enfrentarse a los costos crecientes", afirma. Y agrega: "esas empresas tratan de refugiarse en el mercado informal (para eludir mayores costos), como una manera de ahorrar".

Salvia sostiene que el comportamiento del mercado laboral es procíclico. "Hay una franja de asalariados que operan en empresas dinámicas, pero también otros que trabajan para el mercado interno, con bajos niveles de productividad y que, frente a cambios económicos, se refugian en la informalidad. Esto se observó en la década de 1980; se profundizó en los 90 y, ahora, no se agravó, pero tampoco se revirtió", acotó.

Los datos del Indec muestran que, si bien hubo un aumento del número de asalariados (del 71,7% al 72,2% en la comparación interanual), los pocos puestos que se crearon fueron informales. En Tucumán, la tasa de empleo no registrado está seis puntos por encima del promedio nacional (34,5%). Ese indicador sigue siendo la gran materia pendiente de la provincia. Evidencia una conducta empresarial a contratar personal en negro, pero también poca eficacia en el control estatal.

99.861 personas son los asalariados que aún están en negro en el Gran Tucumán- Tafí Viejo, al cierre del segundo trimestre del año, según datos del Indec. 

99.068 personas fueron los trabajadores no registrados en el segundo trimestre de 2011. Constituyeron el 71,7% de la población ocupada del principal aglomerado provincial.

759.206 casos son los trabajadores no registrados en el NOA. Esos asalariados representan el 40,9% de la población ocupada de la región, según el Indec.


La tasa más alta del país
Corrientes lidera la tabla de informalidad

Con un 45,7% de los asalariados sin descuentos jubilatorios, el aglomerado urbano de Corrientes está al tope de la tabla del trabajo en negro en la Argentina. Según los datos oficiales, unos 47.900 empleados están en negro en ese distrito. Muy de cerca le sigue Santiago del Estero-La Banda, donde la tasa de empleo no registrado ascendió al 45,3%. Más atrás se ubica otro distrito incorporado al NOA: La Rioja, con un 44,3%.

El índice más bajo
La Patagonia, con pocos informales

Ushuaia-Río Grande es el aglomerado urbano argentino con menores índices de empleo en negro. Sólo el 12,1% de la población está en esa situación. En Santa Cruz casi no hay cuentapropistas: uno de cada 10 personas figuran como empleados. La Patagonia, que también tiene los salarios más altos del país, concentra la menor población no registrado: Comodo Rivadavia-Rada Tilly cuenta con un 16,2% y Río Gallegos, un 17,3%.