"Enrarecido". No sería la mejor palabra para describir el clima que vive uno de los líderes de la B Nacional, aunque el caso de Gimnasia La Plata merece un asterisco: tras el empate ante Olimpo en la fecha pasada, Pedro Troglio no duró ni dos preguntas en la conferencia de prensa, ya que se levantó y se fue. Algo más larga esperan que sea la charla que brinde el técnico en nuestra provincia, a la que arribó junto al plantel ayer sabiendo que Atlético fue víctima del "lobo" en los últimos partidos. "¿Considerás que el equipo fue desordenado?", inquirió un cronista. Bastó para que Troglio se enojara. "¿Qué es desordenado? Jugamos muy bien", fueron sus palabras antes de explotar. "Fui predispuesto a irme", confesaría luego en una charla educativa para técnicos. Encima, fuera de la órbita de la relación entrenador-prensa, unos vándalos ingresaron al predio del "tripero" ese mismo lunes a la madrugada e incendiaron un obrador.
Quizás por eso, el ex volante del Selección mantiene a puertas cerradas algunos de sus entrenamientos como el de pelota parada. Del otro lado, Ricardo Rodríguez no debería tomar nota de eso, sino más bien de cómo se dieron los últimos partidos entre ambos.
Un 0-2 en febrero y un 2-3 en el regreso oficial de Jorge Solari, el año pasado. Allí, Jonathan Chaves, quien estará en el banco mañana, marcó un golazo.
Antes, un memorable 3-3 como despedida de Atlético (arrancó 0-3) de la A. En ese match estuvo Juan Cuevas, quien acompañará a Matías Quiroga tras las bajas de Facundo Pereyra y Juan Peralta. Mañana Atlético querrá cambiar la historia y el "lobo", apegarse a ella.