Se ríen al hablar de las drogas, pero no parecen incómodos. Sentados sobre el respaldo de un banco de la plaza Urquiza, admiten que la marihuana es, de las sustancias ilícitas, la que más se consume, la más fácil de conseguir y, según piensan, la que menor daño ocasiona. Martín y Rodrigo, ambos de 16 años, han fumado porros en varias fiestas, en la calle y hasta en el propio baño de la escuela a la que asisten, cuentan. Los otros cuatro adolescentes del grupo aseguran que ellos no usaron esta droga. Pero que ya se acostumbraron a ver a otros jóvenes consumirla.
¿Lo hacen por moda? ¿Para sentir que pertenecen a un grupo? No, Martín y Rodrigo aseguran que fuman marihuana porque les da placer y les gusta. Como ellos, cada vez son más los estudiantes de Tucumán que consumen sustancias ilegales. Según una investigación en la provincia, en la secundaria hay un poquito menos de alcohol y más drogas. El estudio fue elaborado por docentes y alumnos de la Cátedra de Toxicología de la Facultad de Bioquímica, Química y Farmacia de la UNT. Desde 2008 y hasta 2012 se encuestó a 5.266 estudiantes de nivel medio de ocho establecimientos privados y públicos (incluyeron a las escuelas experimentales de la UNT). Los jóvenes, de entre 13 y 21 años (mitad varones, mitad mujeres), respondieron en forma anónima un cuestionario de 55 preguntas.
Del análisis comparativo surge que en los últimos cinco años creció un 24% el uso de drogas ilegales. Al mismo tiempo, hubo una leve disminución (del 3%) del consumo de alcohol.
"También se notó un incremento del consumo en edades cada vez más precoces. Predomina la ingesta de bebidas alcohólicas seguida del uso de marihuana", puntualiza el informe, dirigido por la docente de la cátedra de Toxicología, Susana Albornoz de Ponce de León.
En el último relevamiento, realizado durante el primer cuatrimestre de este año, el 20% de los estudiantes admitió haber usado drogas ilegales. El 17% consumió marihuana y el 6% cocaína. Además, el 60% tomó alcohol, un 25% fumó tabaco, un 19% tomó estimulantes y un 4% tranquilizantes.
El estudio demostró que los varones que consumen son el doble de las mujeres cuando se trata de drogas. A la hora de beber alcohol la cosa es más pareja. Un dato sorprendente es que la edad de inicio para empezar a abusar de las bebidas bajó considerablemente: hace un lustro, el 34% de los estudiantes empezaba a tomar antes de los 15 años. Ahora, a esa edad, se inicia el 62,1%.
"Como empiezan a tomar antes, sus cuerpos desarrollan tolerancia y con el paso del tiempo necesitan mayor graduación alcohólica o pasar directamente al consumo de drogas ilícitas para divertirse", opinó Ponce de León.
En ese sentido, el estudio demostró un cambio en lo que se refiere a las bebidas que eligen: bajó el consumo de cerveza (el 73% de los chicos la elegía en 2005 y ahora un 55%) y se incrementó un 10% la ingesta de fernet y un 4% la de vodka.
¿Pasó la moda?
"Tomar está de moda", decían hace cinco años los adolescentes. Este era el motivo primordial por el que comenzaban a embriagarse. Así lo había admitido el 43% de los consultados en 2008. En la actualidad, sólo un 4% dice que esta fue la razón por la que agarró por primera vez una copa. La curiosidad es ahora el gran motor del consumo, según admitió este año el 63% de los estudiantes de nivel medio.