Luego de una cuarto intermedio solicitado al mediodía, los concejales capitalinos comenzaron a tratar un proyecto que generó polémica: el cambio de nombre de la calle Rivadavia por el de Virgen de la Merced. Los 13 oficialistas lograron imponerse en la votación y avalaron la iniciativa de los amayistas Germán Alfaro y Christian Rodríguez. Así, la Rivadavia cambiará de denominación hasta la avenida Sarmiento, una vez que el intendente, Domingo Amaya, promulgue la ordenanza aprobada.

La propuesta cosechó cuatro votos negativos de Sandra Manzone (Coalición Cívica), José Luis Avignone (UCR), Roque Mendía (UCR) y Roberto Ávila (PRO).

"Este es un tema que tiene varias aristas relacionado a lo social, lo histórico y lo religioso. La Virgen de la Merced pasó a ser de todos los tucumanos, sobrepasando cuestiones religiosas. No es cualquier cosa instituir a una calle con este nombre y no cualquier calle puede llevar este nombre. Es una reparación histórica. Excede cuestiones políticas; tiene que ver con la idiosincrasia del pueblo tucumano. Una ciudad se edifica no sólo con cordón cuneta y pavimento, se construye buscando su propia identidad", fundamentó Alfaro.

El alperovichista Ignacio Golobisky también defendió el cambio de nombre y cuestionó la figura de Bernardino Rivadavia. "Hay que decirlo con todas las letras: Rivadavia fue un agente inglés y propició la guerra contra nuestros hermanos brasileños, influenciados por Gran Bretaña", fustigó. José Franco, quien ayer asumió en reemplazo de Elsa Arias, también criticó a Rivadavia. "Fue el primer gran endeudador del país", opinó.

El macrista

Ávila

aseguró que con el cambio de denominación los vecinos y comerciantes se verán perjudicados. "Les traerá un trastorno, van a tener que modificar sus documentos. Repercutirá en la actividad de los comerciantes, quienes tendrán que cambiar su cartelería y folletería. Se está yendo en contra de los vecinos. No hay que exponerla a la Virgen, como ocurrió cuando se modificó la avenida Roca por Néstor Kirchner", expresó.

Avignone fue uno de los pocos concejales que resaltó la figura de Rivadavia. "Tuvo sus aciertos. Creó el cementerio de la Recoleta y esto no es una pavada. Me parece innecesario que ciento y tantos años después se intente cambiar el nombre", sostuvo. Al votar, Manzone solicitó permiso para abstenerse. Como los ediles se lo denegaron, votó en contra.