SANTIAGO DEL ESTERO.- Un perito designado por la Corte Suprema de Justicia de la Nación deberá examinar a Musa Azar Curi para determinar si el represor está en condiciones de seguir siendo juzgado en la causa por delitos de lesa humanidad que 

El Tribunal Oral Federal resolvió ayer que un perito cardiólogo nacional sea el encargado de  al represor Musa Azar para definir la continuidad del segundo juicio por delitos de lesa humanidad que se realiza en los Tribunales de Santiago del Estero.

Con los nuevos estudios a Musa Azar, que permitirán diagnosticar su actual estado de salud tras una operación del corazón, el Tribunal definirá cómo continuará el proceso judicial por la desaparición forzada de 44 personas, antes y durante la última dictadura militar.

Antes del arribo del perito del Cuerpo Médico Forense de la Corte de la Nación, previsto para el 18 de septiembre,  el imputado deberá ser sometido a una serie de estudios y análisis. Tras el examen, el tribunal realizará una audiencia el 19 de septiembre, fecha en la que definirá si "se encuentra en condiciones" de asistir a las audiencias o bien deberá seguir el juicio a través de una videoconferencia.

La medida surgió tras la evolución realizada por médicos forenses, que coincidieron con médicos santiagueños acerca de que no resulta apropiada la participación de Musa Azar en las audiencias tras la intervención quirúrgica a la que fue sometido.

Tras sufrir un infarto agudo de miocardio, Musa Azar fue sometido, en agosto, a una angioplastia con la colocación de un stent en una arteria del corazón, lo que provocó una suspensión del juicio oral de la denominada "megacausa".

De acuerdo con un diagnóstico elaborado por médicos del Sanatorio Alberdi, el ex jefe de Inteligencia debía guardar reposo absoluto, psíquico y físico durante 30 días.

En la actualidad, Musa Azar cumple condenas por el asesinato del estudiante universitario Cecilio Kamenetzky, en noviembre de 1976, y por el doble crimen de La Dársena, durante el gobierno constitucional de Mercedes “Nina” Juárez, y el asalto seguido de muerte del ganadero Oscar Seggiaro. (Télam)