SANTIAGO DEL ESTERO.- Un hombre y dos mujeres fueron detenidos ayer, acusados de haber mentido sobre el destino de un teléfono celular a los investigadores del asesinato de Leda Fabiana Raimundi, la maestra jardinera que fue hallada con el cuerpo mutilado, como parte de un rito umbanda, en Santiago del Estero. Uno de ellos recuperó la libertad poco después.

Marcelo Cortez, que había declarado como testigo, su pareja Zulma Anahí Enriquez y otra familiar fueron acusados de encubrimiento agravado y falso testimonio. La Justicia logró dar con el teléfono de la docente de 43 años, y la causa podría encaminarse a sus tramos finales, según informó "El Liberal".

Raimundi fue asesinada y abandonada en un camino que une Beltrán y Villa Robles, entre la noche del 14 y madrugada del 15 de junio.

El destino del celular era un misterio desde que, horas después del asesinato de la docente, la policía detuvo a cinco personas, entre ellas Gabriel Brandán, quien confesó el crimen y añadió: "la mae Lucrecia me pagó con un celular que era de la chica".

Brandán declaró que le entregó el celular a Marcelo Cortez, como pago por una deuda, y ese es el teléfono que Cortez entregó a los investigadores. Semanas después, el ex esposo de la víctima, Fabián Moreno, dijo que el aparato incautado no pertenecía a Leda.

Tras meses de pesquisa, lograron saber que el móvil pertenecía a un tío de Enríquez, pareja de Cortez, que lo reconoció como propio y dijo que lo entregó para que lo reparen. Al ser arrestado, Cortez admitió que le entregó el celular a una vecina de apellido González, de donde finalmente lo recuperaron y, desde anoche, Inteligencia Criminal trabaja en su contenido.

Se espera que en el aparato encontrado estén algunas respuestas acerca de los últimos momentos de vida de la maestra, quien desapareció de su hogar el 14 de junio a la tarde. Por el asesinato de Raimundi hay cinco detenidos. LA GACETA ©