Le agradece a Dios a cada instante y difunde su amor por doquier. Exequiel Narese es así. Además de conducir a San Jorge con la redonda atada, guía a los suyos por esa senda divina que a él tanto lo conmueve: "siempre le voy agradecer a Dios todo lo que nos da. Sea bueno o no tan bueno, él nos otorga lo que merecemos. En este caso, me dio la oportunidad de orar. El grupo respetuosamente atiende y al final, agradece el favor recibido". Señores, el "expreso" tiene su asesor espiritual al pie del cañón ¿Podrá guiarlo en el choque contra San Martín?
El pibe de 22 años viene haciendo de las suyas y fue tan importante en las últimas citas que se transformó en jugador de moda del equipo. Igual, "Exe" mantiene su humildad y sus creencias en lo más alto y asegura que si contra el "santo" mantiene la racha goleadora, no festejará, por respeto a la hinchada. Claro, en la previa al gran duelo los recuerdos de un paso importante por "La Ciudadela" ya lo atraparon. "Seguro sentiré una sensación extraña. Antes tenía a toda la hinchada a favor y ahora estará en contra. Es lógico que eso suceda porque el hincha de San Martín es muy pasional y nada lo puede hacer cambiar". Narese la tiene clara. El otro recuerdo imborrable es el del debut en Primera, y todavía está fresquito en su memoria: "fue en abril de 2009, contra San Lorenzo: Carlos Roldán confió en mis condiciones y a los 10' del complemento me hizo entrar por Jorge Anchen. Gracias a Dios, las cosas me salieron bien y ganamos 3-0". El pibe se fue del "santo" cuando llegó Pedro Monzón y le aclaró de entrada que no lo iba a tener en sus planes. Por eso decidió emigrar en busca de quien le diera la chance segura de jugar. Para muchos lo del DT fue inexplicable, pero fue le mismo Narese quien demostró madurez para enfrentar su realidad. Esa misma sazón hoy le manda dejar alma para que su equipo salga glorioso. "Haré todo para que San Jorge obtenga un buen resultado", dijo el estudiante de Administración de Empresas que está a un año de recibirse.
Narese es consciente de los golpes que el grupo debió sortear desde que arribó al Argentino A. Entiende que contó con la ayuda divina para lograrlo. Pero él tiene su nueva misión entre ceja y ceja: "el plantel sólo piensa en hacer un buen torneo. Somos jugadores tucumanos y queremos lo mejor, es una manera de hacer valorar al jugador local. Ojalá tengamos un final feliz, estamos trabajando para lograrlo". Esto recién empieza.