Un colectivo azul de larga distancia estaba detenido en la mitad de la ruta; esperaba para doblar a la izquierda. Mientras tanto, autos y camionetas lo pasaban por la derecha. El ómnibus inmenso no podía realizar la dudosa maniobra porque el tránsito que venía por la mano contraria era muy intenso. Mientras tanto, motociclistas, peatones y automovilistas aprovechaban los escasos intervalos entre los vehículos que iban y venían para atravesar perpendicularmente el camino. Junto al pavimento donde ocurría esto hay varias grutas; recuerdan que el cruce de la ruta 9 con la 306, que va a San Andrés, causó muchas muertes.

Una de las personas que dejó la vida allí hace poco más de un mes fue Zulema Herrera, la mamá de uno de los alumnos de la escuela Carlos Guido y Spano, que está sobre la 306, al sur del cruce con la 9. "Lo había traído a su hijo Ramiro y se había quedado al izamiento de la bandera. Después del acto se fue en la moto. Pasaron 10 minutos y nos vinieron a avisar que la había chocado otra moto y que se había muerto. Si nosotros quedamos shockeados imagínese lo que fue para el nene", recordó la directora del establecimiento, Dora Angélica Gallo.

Este cruce de caminos es considerado un "punto negro" por la Dirección de Transporte de la Provincia debido a la gran cantidad de accidentes que se producen allí (integra una lista de 42 sectores de alto riesgo). Por la ruta 9 transitan vehículos de todo tipo: camiones, ómnibus de larga y corta distancia, autos, motos, bicicletas y carros que entran o salen la ciudad. Por la 306 también pasan vehículos pesados y aquellos en los que se desplazan quienes viven en San Andrés, Santa Rosa de Leales y Los Vallistos, detalló el jefe de la Policía Vial, Héctor Cheín.

"Cruzar la ruta es estresante. De los 200 alumnos de la escuela, la mayoría vive en Los Vallistos (está al norte de la ruta 9 y la escuela, al sur), así que deben pasar por el cruce sí o sí. El accidente de Zulema nos conmocionó y juntamos 300 firmas para pedir en la Dirección Provincial de Vialidad (DPV) y en la Municipalidad de Banda del Río Salí que hagan obras para brindar más seguridad", relató la directora.

Los vecinos del cruce coinciden en que se producen al menos dos accidentes por semana, que el pavimento está en mal estado, que el tránsito es intensísimo. Además, la iluminación es pobre. Dante Divizia, secretario de Obras de la DPV, explicó que como es un cruce con una ruta nacional deben hacer las obras en conjunto con Vialidad Nacional. "Tenemos que establecer prioridades y acordar las pautas de trabajo con Vialidad de la Nación para intervenir", afirmó.