Si bien el senador nacional José Cano fue ungido como titular de la junta de gobierno del distrito local de la Unión Cívica Radical (UCR) por la junta electoral partidaria, la interna en el centenario partido aún no terminó. Porque pese a que mañana no habrá elecciones -como estaba previsto antes de la lista de unidad-, un grupo de afiliados insiste en que el fallo del juez federal Daniel Bejas, que le allanó el camino al canismo, "es arbitrario".

El jueves, los dirigentes Patricio Esperguín, Raúl Moreno, Amado Apud y Jorge Chehín formalización ante la Cámara Electoral Nacional una ampliación del recurso de apelación a la resolución Nº 180 de la junta electoral partidaria, y plantearon también la nulidad de lo resuelto por Bejas (juez federal con competencia electoral).

En el primer caso, los radicales consideraron que la junta electoral partidaria los excluyó del proceso cuando se conformó la lista de unidad que postuló a Cano al frente del partido. En el segundo, entienden que Bejas avaló la postulación del senador nacional aún cuando el artículo 60 de la carta orgánica partidaria se lo impide. Este artículo establece que no pueden ser miembros de la junta de gobierno local los afiliados que desempeñan cargos políticos de cualquier naturaleza fuera de Tucumán, entre otras causales. Cano es presidente de la comisión de Salud de la Cámara Alta.

La interpretación de la junta electoral, según los radicales opositores, configuró un privilegio para el senador. Sin embargo, en su sentencia Bejas se refirió a la subordinación de la carta orgánica partidaria a los preceptos de normas superiores. En consecuencia, el magistrado aseguró que esa eventual incompatibilidad "no conduce al reconocimiento de un privilegio en cabeza de un afiliado".

"Pedimos también un pronunciamiento respecto del viciado trámite electoral cumplido en la provincia a partir del desconocimiento de nuestro sector, que había participado de un acuerdo (notificado por la junta electoral). Se prescindió de nuestra participación y opinión, excluyéndonos ilegal e ilegítimamente del proceso electoral, lo que fue soslayado indebidamente por la junta electoral y la sentencia en crisis", reza el nuevo escrito judicial presentado por los litigantes.

En términos políticos, la intempestiva postulación de Cano generó el rechazo de este sector del radicalismo, ya que previamente habían acordado que el candidato a presidir el distrito local sería el dirigente Raúl Albarracín. El canismo, frente al embate judicial, reaccionó. "Ante el esfuerzo de estos cuatro afiliados por evitar la unidad radical, es evidente la participación de alguna mano del poder oficialista, que recibió con la proclamación de Cano la peor noticia", plantea un documento firmado por Carlos Olarte, Eduardo Carrizo y Alfredo Estéfano, Juan Medina, Eduardo Poliche Gálvez, Javier Guardia Bosñak, Carmen Ruiu, Guido Santillán y Sebastián Salazar.

Luego, defendieron al ex concejal Albarracín. "Invitamos a estos notables portadores de apellidos a recorrer el interior de la provincia, no sólo para ver lo que el radicalismo y sus nuevos dirigentes vienen haciendo para construir una alternativa al régimen alperovichista, sino además para darse a conocer, porque son unos notables desconocidos", remataron los "canistas".

La interna continúa

El martes, Cano asumió al frente de la UCR tras un acuerdo de cuatro de los cinco sectores que iban a participar de las elecciones internas.

La unidad fue avalada por el juez Bejas. Este consideró que la carta orgánica (impedía al senador postularse) resultaba discriminatoria. 

Un grupo de radicales disidentes (quedó fuera del acuerdo de unidad) cuestionó el fallo del magistrado y calificó de "arbitraria" su decisión.