"Él es una excelente persona que siempre está a disposición de los vecinos", dijeron los primeros pobladores de El Bracho que se acercaron a la finca de José Vélez, en cuyo interior estaba el cuerpo de un joven, rodeado de policías. Los hombres se referían a Luis Antonio González, que para ese entonces ya estaba detenido por matar a su asaltante.
Luis tiene 55 años y es sargento ayudante retirado de la Policía de Tucumán. Ayer a la tarde había ido a visitar a su primo. En un momento, alrededor de las 20.30, José salió en su auto con rumbo a Banda del Río Salí para comprar unos repuestos. Luis se quedó sentado en el patio, de espaldas al cañaveral y observando la ruta para verlo llegar.
"En medio de la oscuridad le salió de atrás este delincuente, le puso un arma en el cuello y le dijo que no se moviera porque era un asalto", relató el comisario retirado Héctor González, que se trasladó desde la Capital en cuanto recibió el llamado de su hermano. Antes de que se lo llevara la Policía, Luis le contó algunos detalles del enfrentamiento.
"Ahí nomás mi hermano sacó su arma, que es un revólver de bajo calibre y está en regla. Los dos comenzaron a forcejear y aparentemente salieron dos tiros. Él trató de defenderse", afirmó bajo la única farola encendida del alumbrado público a lo largo de varios metros, mientras personal de la Policía Científica, Criminalística y la fiscala Adriana Reinoso Cuello trabajaban dentro de la propiedad.
"No sé qué arma era la de él (por el desconocido), pero por lo que me dijo Luis era un revólver y estaba tirado al lado del cuerpo", agregó. Héctor no supo explicar si el joven -que no tendría más de 25 años- falleció en el acto ni en qué lugar de su cuerpo recibió el balazo. "Eso no me dijo, mi hermano estaba muy nervioso. Es que aquí es la vida tuya o la de ellos. Es una situación muy traumática", lamentó.
El hombre estimó que el ladrón -que yacía muerto en el piso- no había actuado solo. "Se presume que había otros delincuentes; esta es una zona muy oscura, no creo que haya andado solo ni a pie", opinó. Y coincidió con los vecinos en que no se trataría de una persona de esa localidad.
Llamó a la Policía
Después de enfrentarse con el intruso, Luis tomó el teléfono y dio aviso a la Policía. En pocos minutos llegaron efectivos de las comisarías cercanas y el jefe de la Regional Este, José Díaz. "Ahora mi hermano está preso y con su magro sueldo tiene que pagar un abogado y darles de comer a su esposa y sus tres hijos. ¿Cómo le explica a su mujer que está preso por haber defendido su vida?", se cuestionó.
En tanto, Vélez señaló que ya le robaron varias veces, lo que confirmó uno de sus vecinos. "Siempre le roban a este señor, hace poco fue una motocicleta. Los ladrones actúan de noche, amparados por la oscuridad", declaró Orlando de la Rosa haciendo referencia a la falta de iluminación y patrullaje en la zona.