DÍA DEL NIÑO (I)
¿Qué tal si para el Día del Niño los padres hábiles construyen algo para y con los hijos? Construir los vuelve más creativos y valoran mucho el tiempo que comparten con ellos, amén de que desarrollan la motricidad fina. Lo clásico es el volantín, cuya preparación y manejo fueron muy bien descriptos -con mucho de nostalgia- por el periodista Gustavo Cobos en "Tema Libre" (24/7). Son muchos los juguetitos que pueden fabricarse con cosas que se tiran. Comparto dos ideas propias que serán útiles a más de un padre (o abuelo). La primera con detalles, la segunda con menos indicaciones, por razones de espacio. ¿A qué niño no le gustan los trompos? Se los puede hacer con la parte superior de un aerosol, esos a los que les queda una puntita cuando uno saca la perilla de salida. Una vez extraído todo el gas, se corta con la tijera adecuada la parte superior, teniendo cuidado de no cortar el tubito de plástico de adentro. Se quita la rebarba con la amoladora, y se corta el tubito, dejándolo de seis cm. Y listo. Si se hacen varios, pintarlos con distintos colores. Se lanzan poniéndolos entre las palmas de ambas manos y moviendo de golpe una mano para adelante y otra para atrás. Se puede hacer un ring con una tabla de unos 40x40 cm y cuatro clavos grandes en cada esquina; se ata a los clavos, a unos 5 cm de altura, una fina banda elástica hecha con una vieja cámara de bicicleta (hay otras formas de hacer el ring directamente sobre una mesa). Allí se puede jugar a los trompos chocadores. Los jugadores tiran sus trompos al mismo tiempo. Gana el que se detiene al último. Se puede establecer un puntaje. Es entretenido ver cómo rebotan en la banda y chocan entre sí. La segunda idea: es muy fácil hacer unos lindos molinetes con envases de litro y medio de una famosa gaseosa. Se usa el tercio superior, donde tiene las "rayas" que convergen hacia la boca de la botella. Se corta por cada una de las rayas. Se dobla cada aspa en 45º al mismo tiempo que se las abre. Se les redondea las puntas, por estética. Medio corcho de vino agujereado se pone a presión en la boca (se le pone antes un pedacito de pajita de sorber para que haga de buje). Se clava en un palito. Mejor si se lo pinta. Por si se me permite, va este "chivo" (como se dice en la TV): tengo reservados diez trompos y dos molinetes (amén de otros juegos y juguetes) para los chicos de la escuela Cornelio Saavedra de Atahona, cuya directora tuvo la gentileza el año pasado, a raíz de una carta mía, de invitarme a la Feria de las Ciencias. En ella, los alumnos presentaron creativos trabajos hechos con totora, lo cual fue destacado en el editorial del 30/8/11. Son modelos que, pienso, le pueden ser útiles a la maestra de artes plásticas (señorita Romero).
José E. Santillán
Lizondo Borda 1137
San Miguel de Tucumán
DÍA DEL NIÑO (II)
El festejo del Día del Niño nos llama a reflexionar sobre los derechos del Niño. En la Convención de 1989, se consideran las medidas especiales de protección, teniendo en cuenta la salud, el descanso, la libertad de expresión, evitando la explotación infantil y proporcionar educación gratuita y obligatoria. La familia, principal formadora de los niños, debe tomar conciencia de su rol fundamental en la protección de sus hijos. No pensar únicamente en llenar sus vidas con juguetes, cosas materiales, sino en brindarles amor inculcándoles al mismo tiempo los valores que hoy lamentablemente se perdieron. En la medida en que en los hogares haya mayor comunicación, se conocerán sus inquietudes y expectativas, así la vida de estos pequeños mejorará porque se verán comprendidos y amados por sus padres. Hoy más que nunca, es necesario un mayor acercamiento entre los integrantes de la familia porque muchas veces por razones de trabajo los hijos son desatendidos. Este día tan significativo nos lleva a pensar en los niños como futuros ciudadanos a quienes se debe dar protección y una mejor calidad de vida.
Marta Lizárraga
martaelisalizarraga1@yahoo.com.ar
JUZGADO DE MONTEROS
Hace un año que el edificio del Juzgado de Monteros está en reparaciones. Todos los días vienen de San Miguel de Tucumán diez personas para la tarea. No deben ser más de 150 metros cuadrados, y la obra no tiene aspecto de estar ni siquiera a la mitad. ¿Qué pasa? ¿No era más fácil hacerlo con gente de Monteros? La Dirección de Arquitectura y Urbanismo nos debe una explicación. No se debe malgastar así ni el tiempo ni el dinero del pueblo.
Liberato Aráoz
liberatoremont@gmail.com
TRAMPAS DE ADOQUINES
Me gustaría saber qué estaba pensando el intendente de Yerba Buena cuando hizo poner estas trampas de adoquines en la ruta 339 (¿avenida Solano Vera?). Tengo entendido en que rutas provinciales y nacionales, no se pueden instalar ningún tipo de obstáculos ni semáforos. Es una ruta que uso todos los días para ir al trabajo, los autos se resienten de todas formas. Algunas de esas trampas, sobresalen de la superficie unos 10 cm y no tienen ningún tipo de rampa, sino directamente el borde de ángulo recto del adoquín. A la Municipalidad le van a llover juicios por daños vehiculares y de cubiertas, aparte del caos que genera por estar frenando ante cada trampa de esas. ¿Por qué se pusieron esas trampas y lomos de burros en las esquinas dentro de Yerba Buena? Porque se supone que uno frena por seguridad y acelera a lo largo de toda la cuadra, en vez de estar en mitad de la cuadra el reductor de velocidad.
Jorge Gianserra
EL GENERAL ROCA
Si yo fuera británico o defendiera intereses pro británicos consideraría que el general Roca fue un genocida y la integración de la Patagonia al territorio nacional fue un genocidio. Ello es así porque la llamada Conquista del Desierto se basó en una ley del Congreso que, a su vez, se basó en la Constitución Nacional que disponía como facultad del Congreso el establecimiento definitivo de las fronteras y la conversión pacífica de los indios al catolicismo. Siendo así el general Roca habría actuado en cumplimiento de órdenes escritas que emergían de un Estado genocida. La conclusión la sacaría hasta un aprendiz de abogado de Oxford. Si nuestros derechos territoriales sobre las Malvinas e Islas del Atlántico Sur provienen de nuestros derechos territoriales sobre la Patagonia y estos últimos se basan en un genocidio imprescriptible, carecemos de legitimidad para reclamar derechos sobre un archipiélago en el cual su población reclama derecho de autodeterminación que tendería a prevalecer sobre las reclamaciones de un Estado que se reconoce genocida. Yo siempre me he sentido orgulloso de la educación que he recibido en forma laica, gratuita y obligatoria por parte de mi país. Por ello siento una simpatía sentimental con los propiciadores de ese sistema educativo. Quienes me conocen saben que no guardo ningún tipo de afinidad por la oligarquía terrateniente ni por las multinacionales colonialistas que han depredado el país. Pero removiendo estatuas o cambiando el nombre de las calles no vamos a dar respuesta a millones de compatriotas, originarios o no, que viven en la marginalidad o en la pobreza.
Marcelo Daniel Cena
General Paz 848
San Miguel de Tucumán
EL INDIO PINCÉN
Pincén se crió en la tribu ranquel del cacique Yanquetruz, y fue cacique menor de Calfucurá y tomó distancia del jefe araucano. Dijo: "Soy indio argentino y Calfucurá es chileno, usurpador de nuestras tierras". Cuando se convirtió en el temido cacique de todos los ranqueles luchó bravamente contra el blanco que él decía era usurpador de sus tierras. Combatió junto a muchas tribus patagónicas, pero no dejó de guardar su independencia. Había nacido en 1807 en Carhué, su madre era una cristiana (cautiva cordobesa o quizás de San Juan o San Luis). Era blanco, alto, más que sus hermanos ranqueles y que los araucanos. Como viejos contrincantes, Pincén y el coronel Villegas se tenían gran respeto. Por orden de Roca, Villegas logra batir a Pincén y lo conduce prisionero a Buenos Aires con toda su familia en noviembre de 1878, para luego ser recluido junto a parientes y otros de su tribu en la isla Martín García. Octogenario, Pincén es liberado y abandonado a su suerte. Luego de visitar a su esposa, hijos y demás familiares en Trenque Lauquen, se sintió enfermo; y próximo a morir, deambuló trabajando de peón de estancias. Dicen haberlo visto en distintos sitios, entre ellos habría estado juntando maíz en chacras de San Emilio. La leyenda dice que fue en Los Toldos donde falleció, y que los cristianos lo enterraron en medio del campo envuelto en un cuero de potro.
Félix Edmundo Reyes
rolyreyes2003@yahoo.com.ar
CORTOMETRAJES
Agradecemos el gran apoyo de este diario centenario a la cultura. Vale aclarar respecto al concurso Imágenes del Norte, sobre la información publicada en el editorial del 9/8, que fueron cuatro cortos ganadores y no uno solo. Los ganadores fueron: "Los enanos de Eudoro" (escuela Lizondo Borda, de Los Ralos), del realizador Pablo Ricci; "Por limonear" (escuela Benjamín Zorrilla, de Santa Lucía), dirigido por Juan Murillo. "Nosotros, los adolescentes de hoy" (escuela secundaria Dr. Miguel Lillo de Santa Lucía), de "Pedro Vicente y Eustoquino y su hermano en la Batalla de Tucumán" (Liceo Vocacional Sarmiento), dirigido por los realizadores Daniel Elías y Agustín Toscano. La producción de los cortometrajes la llevó a cabo el Ente Cultural de Tucumán, a través de la Dirección de Medios Audiovisuales, con la colaboración del Ministerio de Educación de la Provincia de Tucumán. El concurso sirvió para incentivar el registro de los acontecimientos que suceden en el contexto de los adolescentes que participaron contando las historias que rescatan la propia mirada, reforzando la identidad local y regional. También se promueve el intercambio de experiencias con los realizadores, encargados de traducir al lenguaje audiovisual las historias de los adolescentes.
Rafael Vásquez Rivera
Director de Medios Audiovisuales de Tucumán
SEMÁFOROS
Muchos conductores tucumanos (ómnibus, autos, motos) sufren de incontinencia. No respetan la pausa en los pocos semáforos, que la tienen para que crucen los peatones. ¿La prioridad la tienen los vehículos? ¿Qué podría hacer la Municipalidad para proteger a los transeúntes?
Segismundo González
segisgon41@gmail.com