AL ARISH.- Egipto lanzó ayer ataques aéreos cerca de su frontera con Israel. Causó la muerte de una treintena de presuntos militantes islamistas y provocó heridas en una decenas más, en una ofensiva contra los yihadistas (militantes armados de la guerra santa) a los que culpa por el atentado mortal del domingo contra un puesto de la Policía en la región del Sinaí, donde fallecieron 16 guardias limítrofes.
Los bombardeos alrededor de la localidad de Sheikh Zuwaid, a 10 kilómetros de la Franja de Gaza, se concretaron luego de una noche de violentos enfrentamientos entre hombres armados y fuerzas de seguridad egipcias, en varios puestos de control de la zona.
El Ejército egipcio prometió un castigo severo para los agresores, a los que llamó "infieles". No había disparado cohetes en esa región desde la guerra con Israel en 1973, y la operación militar parecía ser la más significativa desde el tratado de paz firmado por ambas naciones en 1979. Testigos dijeron haber visto dos aviones militares sobrevolar la zona y escucharon explosiones.
Las tropas entraron en el pueblo de Al Toumah (cercano a Sheikh Zuwaid) como parte de la operación, donde destruyeron tres vehículos blindados. Las operaciones continuaban, incluso, en la parte montañosa cercana, con la persecución de los terroristas que lograron huir.
Las fuerzas de seguridad egipcias realizan un vasto operativo de búsqueda y captura de sospechosos; bloquean la mayoría los túneles que comunican su país con la Franja de Gaza, que sirven para el aprovisionamiento de víveres y el contrabando de armas; y cerraron el paso fronterizo de Rafah, único punto de contacto del enclave palestino con el mundo exterior (los demás comunican con Israel).
La era pos Mubarak
Los militantes islamistas, que han prometido destruir a Israel, han intensificado sus acciones en la frontera desde que un levantamiento popular derrocó al dictador egipcio, Hosni Mubarak, en febrero de 2011.
El nuevo presidente, Mohamed Mursi, es un islamita moderado (fue candidato por los Hermanos Musulmanes) que ha intentado aliviar las preocupaciones de su vecino, con la promesa de garantizar la seguridad en el sector.
Pero Mursi también ha acercado Egipto al movimiento islamista Hamas, que controla la Franja de Gaza desde 2007, lo cual genera un momento delicado en las relaciones entre el Estado israelí y la potencia árabe. Lo mismo ocurre con las reflotadas relaciones entre El Cairo y Teherán, ya que Israel considera a Irán como su principal enemigo en Oriente Medio.
El Ejército, que mantuvo la paz con Israel durante los años de Mubarak como mandatario, aún posee dominio sobre el sistema de seguridad zonal. Israel dijo que la acción militar era una respuesta necesaria para hacer frente a los grupos que amenazan la aislada y desértica región de la península del Sinaí.
Los bastiones de los militantes musulmanes se encuentran en el norte, lejos de los centros vacacionales del Mar Rojo que son populares entre turistas extranjeros y vitales para la alicaída y complicada economía egipcia. (Reuters-AFP-DPA)