Juan Carlos Benedicto, un civil procesado por delitos de lesa humanidad perpetrados durante la última dictadura, había preparado los útiles para rendir una materia en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la UNT. Pero el escribano público no se presentó al examen, que fue ayer, porque el Tribunal Oral Federal (TOF) le denegó el pedido para salir de la cárcel de Villa Urquiza, donde espera el juicio oral y público por la megacausa "Arsenales" y "Jefatura de Policía II".
La novedad de que los magistrados hayan rechazado el planteo de Benedicto no generó sorpresas, ya que el acusado permaneció prófugo de la Justicia Federal durante casi seis meses. Sin embargo, el hecho de que haya sido readmitido como alumno en la carrera de Abogacía sí causó rechazo en distintos sectores, que les pidieron explicaciones sobre el caso a las autoridades universitarias.
"Siempre nos inclinamos por la inclusión. A nadie se le impide estudiar, salvo que exista alguna razón reglamentaria o legal que así lo indique. Pero la situación del alumno Juan Carlos Benedicto no es esa. No se hizo ninguna excepción", advirtió Nélida Escudero, secretaria Académica de la Facultad de Derecho. Además, aclaró que el trámite de reinscripción solicitado por el detenido se concretó el 26 de julio (es decir, casi un mes después de que fuera recapturado, en Paraguay), y que un familiar suyo envió la nota solicitando la readmisión.
Benedicto fue procesado y arrestado por orden del juez federal Daniel Bejas en diciembre de 2010. Un año después se fugó de un hospital neuropsiquiátrico, al que había sido llevado por consejo de los médicos. Y a los seis meses el escribano público fue recapturado, del otro lado de la frontera.
Ahora, bajo la órbita de los jueces Gabriel Casas, Carlos Jiménez Montilla y Juan Reynaga (subrogante), había pedido permiso para rendir, ayer a las 17, la materia Derecho Romano II, correspondiente al plan de estudios de los 70 que tiene vigencia por dos años más en la carrera.
Según explicó Escudero, Benedicto no se inscribió mediante el sistema de autogestión (vía internet), tal como lo había hecho en 2011, ya que ese trámite sólo podía realizarse entre abril y mayo. Pero un familiar suyo llevó los papeles, tal como hacen otros presos, destacó secretaria Administrativa, y el alumno fue aceptado.
De todas maneras, el TOF le cerró las puertas, por ahora, a la chance de que el presunto integrante de los grupos de tareas salga de la cárcel para rendir alguna materia. A poco más de un mes de que comience el juicio, nadie quiere correr el riesgo de que Benedicto, imputado de delitos graves, vuelva a escapar.