BUENOS AIRES.- Sin acuerdo con la empresa Metrovías y los gobiernos nacional y de la Ciudad, los "metrodelegados" decidieron extender la medida de fuerza por 24 horas. La huelga comenzó el viernes y las negociaciones para encontrar una salida están empantanadas, según anticipó "Infobae.com.ar".

Los gremialistas asistieron ayer, por segundo día, a una audiencia convocada por la jueza Laura Barreiro. En ese sentido, la concesionaria hizo una contraoferta salarial al 28% que reclama la organización gremial. La reunión entre los trabajadores del subte y los empresarios pasó a cuarto intermedio hasta las 20 de anoche, pero fracasó.

Quienes debieron transitar ayer por la Ciudad de Buenos Aires vivieron la cuarta jornada consecutiva -y la segunda de la semana hábil- pugnando, entre corridas y apretujones, por subirse en algún colectivo. Los que podían asumir un mayor gasto, se tomaron un taxis y hasta pagaron un remis para no regresar tan tarde a sus hogares, luego de la jornada laboral. El paro de subtes -de las seis líneas de subterráneos y el Premetro- continuó durante todo el día, mientras que los trenes del ramal Mitre siguieron con demoras, producto del descarrilamiento en Retiro que sucedió el lunes. Ayer otras dos formaciones de esa empresa sufrieron percances (uno en Palermo y otro en Cardales), pero sin consecuencias para pasajeros y conductores.

Idas y vueltas

El jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, atribuyó a la presidenta, Cristina Fernández, la responsabilidad para definir un acuerdo para el traspaso del subte y dijo que el ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo "tiene una propuesta de la Ciudad", sostuvo Macri. De inmediato, el ministro salió a desmentirlo. "Estoy indignado. No tengo ninguna propuesta", aseguró el ministro. "No nos envió nada, es falso. Es poner la responsabilidad en el otro", dijo Randazzo. Fuentes del Gobierno porteño aseguraron que la propuesta fue efectuada de manera informal -no por escrito- y consideraron que Cristina la habría "rechazado". (NA-DyN)