HIROSHIMA.- El primer ministro de Japón, Yoshihiko Noda, afirmó ayer, durante la ceremonia de conmemoración del 67 aniversario del bombardeo atómico por parte de Estados Unidos, que su país necesita enseñar a las generaciones más jóvenes los horrores de las armas nucleares y pidió que no se olvide esa tragedia. El ataque del 6 de agosto de 1945 mató en el acto a 140.000 personas; tres días después, una segunda bomba nuclear destruyó Nagasaki, donde murieron 70.000 más. Fue el fin de la II Guerra Mundial.

Noda abogó por terminar con la dependencia de la energía nuclear y fomentar las energías renovables, en reacción al accidente en la central de Fukushima, por el terremoto y tsunami de marzo de 2011. El acto comenzó con el tañido de campanas de un templo y con un minuto de silencio. Luego se depositaron ofrendas florales frente a la llama eterna de Hiroshima, el elemento más emblemático del parque.

Unas 700 personas, incluyendo sobrevivientes de la bomba y grupos de evacuados de la zona de Fukushima, participaron en una manifestación anti-nuclear, la última a la fecha de una serie de protestas tras la catástrofe del año pasado, desencadenada por un sismo que provocó un tsunami, matando a 19.000 personas el 11 de marzo de 2011. El movimiento de protesta contra la energía nuclear se fortaleció, tras la decisión del gobierno de reactivar dos reactores nucleares.

El alcalde de Hiroshima, Kazumi Matsui, pidió destruir todas las armas atómicas del mundo. Clifton Truman Daniel, nieto del ex presidente estadounidense Harry Truman, responsable de autorizar el ataque a Japón, participó de la ceremonia y estuvo también en actividades contra la energía nuclear. Daniel dijo previamente que decidió visitar Hiroshima porque necesitaba conocer las consecuencias de las decisión de su abuelo como parte de sus esfuerzos para conseguir un mundo libre de armas nucleares. (Télam-AFP)