El gobernador, José Alperovich, vivió un momento complicado esta mañana al ser interpelado por una mujer que le reclamó, en medio de un acto, por el crimen de su nieto, ocurrido en julio de este año.

El hecho sucedió durante la inauguración de la Diagonal Eva Perón, en el municipio de Las Talitas, que el mandatario encabezó junto al intendente, Luis Morghenstein, y su esposa, la legisladora oficialista Adriana Najar.

La comitiva recorría la nueva calle, cuando Hilda Sosa, de 67 años, se filtró, acompañada por su nieta, entre los guardias de seguridad hasta llegar a Alperovich. Los custodios alejaron a la joven, y permitieron que la mujer se quedara por pedido del gobernador.

Fue allí cuando Sosa mencionó el crimen de su nieto y le reclamó mejoras en el sistema judicial y policial. Además, lo alertó sobre el flagelo de las adicciones que castiga a los jóvenes de la zona. Mientras la vecina hablaba con el mandatario, Morghenstein y Najar no ocultaron su incomodidad por la situación. "Hay que ocuparse de esto", les dijo Alperovich.

Sosa relató que el 1 de julio, Juan David Valdez, de 19 años, fue patoteado por un grupo de jóvenes a la salida de un boliche de Las Talitas. Según contó, a causa de los golpes que recibió la cabeza, el chico falleció al día siguiente. Desde entonces, la familia reclama mejoras en la Justicia para que se resuelva el caso. LA GACETA ©