En Europa se están practicando cirugías para colocar implantes biónicos que pueden devolver la visión en los casos de ceguera generadas por defectos en la retina.
El primero es Argus II, que fue desarrollado por Second Sight. Se trata de una antena que se implanta detrás del globo ocular y de unos anteojos equipados con una cámara. Los primeros usuarios de este invento han señalado que ahora pueden seguir el movimiento y leer textos largos, aunque a poca velocidad.
"Esto marca el comienzo de una era en la que la vista se restablecerá a niveles cada vez más asombrosos", dice Robert Greenberg, presidente y CEO de Second Sight, la compañía de California que desarrolló el dispositivo.
Otro implante es el Bio Retina, desarrollado por Nano Retina. La operación dura 30 minutos y tiene menor costo que la anterior. Se coloca una placa milimétrica con un sensor sobre la retina. Tiene una resolución de 24x24 (576 píxeles). Además, cuenta con un par de lentes de contacto que lanzan un haz de láser infrarrojo a través del iris hasta el sensor. Los ensayos humanos con este implante comenzarán en 2013.
Ojo biónico
Al primer implante lo llaman el ojo biónico y ya hay pacientes que recuperaron la visión. Claro que no es muy barato: cuesta unos 80.000 euros y solo está disponible en clínicas de Suiza, Francia e Inglaterra.
El Argus II utiliza una cámara de video y un procesador montado en anteojos de sol que envía las imágenes capturadas en forma inalámbrica a un pequeño receptor en el exterior del ojo.
A su vez, el receptor transmite los datos a través de un pequeño cable a una serie de electrodos que se encuentran en la retina.
Cuando estos electrodos son estimulados envían mensajes a lo largo del nervio óptico hasta el cerebro, que es capaz de percibir los patrones de luz y manchas oscuras correspondientes a los electrodos que han sido estimulados.