BRUSELAS.- La Eurozona aprobó ayer, sin sorpresas, el plan de ayuda a España que prevé hasta 100.000 millones de euros para los bancos españoles en dificultades, aunque no ha logrado calmar el mercado que le exige a la deuda española un rendimiento insostenible.
En poco menos de dos horas de reunión telefónica, los ministros de Finanzas de la zona euro dieron unánimemente su acuerdo a la ayuda financiera para recapitalizar a los bancos españoles, anunció el Eurogrupo. "Proporcionar un crédito a España es necesario para garantizar la estabilidad financiera de la zona euro en su conjunto", dijo.
Este es el cuarto rescate desde el inicio de la crisis de la deuda en 2008, después de Grecia, Irlanda y Portugal, y el primero que se otorga sólo para un sector: en este caso los bancos.
La ayuda procederá del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) y después del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), que lo reemplazará en breve. La cantidad exacta que necesitarán los bancos se conocerá en septiembre, al término de las auditorías de la situación del sector. Mientras tanto, la zona euro ha prometido desbloquear 30.000 millones a finales de julio para una eventual emergencia.
A cambio, la zona euro va a imponer a España condiciones estrictas que se concentrarán en el sector financiero. Los bancos españoles tendrán que presentar planes de reestructuración y colocar sus activos tóxicos en un "banco malo". La regulación y la supervisión bancaria también van a reforzarse. Esto podría significar inspecciones de Bruselas en las entidades bancarias, según un proyecto de memorando.
Otra exigencia es que Madrid respete los compromisos para corregir el déficit de manera significativa para 2014 y cumpla las recomendaciones macroeconómicas de Bruselas, subrayó el comisario europeo para Asuntos Económicos, Olli Rehn. (AFP-NA)