Un grupo de cinco ladrones armados se escapó de la policía el sábado a la madrugada, tras haber asaltado a una familia en El Empalme, cerca de Ranchillos, porque los uniformados se quedaron sin balas. Según trascendió, los policías tenían cinco balas cada uno que agotaron rápidamente durante el tiroteo.

Para colmo, el vecino que comunicó el robo tuvo que trasladar a los agentes en su propio auto hasta el lugar del robo debido a que no había un móvil disponible en la comisaría. Pese a este esfuerzo, los delincuentes finalmente consiguieron darse a la fuga.

La situación repercutió ayer en el Poder Ejecutivo. El legislador Regino Amado, a cargo interinamente de la gobernación, admitió las fallas. "Me puse en contacto con el jefe de Policía, el comisario (Jorge) Racedo, para interiorizarme. Sí hubo inconvenientes con el móvil, hay que ser realista", dijo.

En ese sentido, explicó que la provisión de municiones depende de cada destacamento. "Hay un área de logística que provee a cada destacamento en la policía central, adonde deben concurrir los encargados", argumentó.

Por último, anunció: "el jefe de Policía hará una auditoría para conocer por qué (esta comisaría) no tenía los elementos necesarios, existiendo en la Policía las municiones suficientes".

Sin explicaciones

Luego de las declaraciones de Amado, LA GACETA intentó comunicarse con la comisaría de Ranchillos para que sus autoridades explicaran cuál es la situación por la que atraviesan, pero nadie contestó el teléfono durante todo el día.

Por su parte, el jefe de la Unidad Regional Este, comisario José Díaz, se negó a contestar cualquier pregunta acerca del tema. "No es a mí a quien le tiene que consultar sino al jefe de Policía", respondió de manera terminante.

Las víctimas del violento asalto fueron las ocho personas que se encontraban dentro de la casa de la familia Isa, tres de ellos menores. Los ladrones rompieron la puerta para ingresar, golpearon y maniataron a los cinco mayores. Permanecieron 45 minutos dentro de la vivienda -ubicada en el paraje El Empalme, a seis kilómetros del casco urbano de Ranchillos- y robaron todo lo que encontraron a su paso.

En menos de una hora

A las 3 del sábado, cinco individuos redujeron a un sereno, rompieron la puerta e ingresaron a la casa de la familia Isa, en el paraje El Empalme, Ranchillos.

Después de maniatar a los ocupantes de la vivienda, robaron todos los elementos de valor que hallaron. Un vecino advirtió lo que pasaba y avisó a la Policía.

En la comisaría no había móviles, por lo que el denunciante trasladó a los policías en su auto. Luego, éstos se quedaron sin balas y los ladrones huyeron.