BUENOS AIRES.- El vínculo "amistoso" o "interesado" entre Cristina Fernández y Hugo Moyano está definitivamente roto, conclusión que surge luego de la decisión del sindicalista de lograr su reelección como secretario general de la Confederación General del Trabajo (CGT), donde está enfrentado con el Poder Ejecutivo por varios reclamos sociales y políticos.
Una prueba de que el divorcio existe y es real se dio ayer, luego de que el líder cegetista cuestionara duramente a la Presidenta, por mostrarse "bailando" en momentos en que "gente desesperada" manifestaba contra la inseguridad y advirtió sobre la "soberbia" gubernamental.
El dirigente aseguró que la jefa de Estado está "un poco confundida en el rol" que tiene que representar frente a la Nación.
Moyano también criticó a sus opositores y, en ese sentido, calificó de "payasesco" el manejo de los referentes sindicales afines al Gobierno que se reunieron el lunes a la noche con la Presidenta. "Ellos creen que el dirigente gremial es para estar de 'figureti', pero el dirigente gremial está para darle respuestas a la gente", aseveró.
Definió además, como un "cachivache", al jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, y volvió a cruzar al senador oficialista Aníbal Fernández al juzgarlo como "una máquina de hablar estupideces", de quien "nadie toma en cuenta lo que dice", al hablar por Radio 10.
Recordó que días pasados "salió este cachivache, este pibe jefe de Gabinete, a decir que estoy al servicio de los poderosos. Pero, por favor, yo estoy al servicio de la gente, y si esto no fuera así no podríamos convocar a la gente que convocamos".
Por otra parte, Moyano no descartó medidas de fuerza si no se aceptan sus reclamos sobre Impuesto a las Ganancias y Asignaciones Familiares.
El sindicalista criticó diversas actitudes de la Presidenta, como las de "denunciar" públicamente al empresario inmobiliario José Toselli por afirmar ante un medio de comunicación que la actividad cayó en los últimos tiempos o ponerse a "bailar", como lo hizo el jueves pasado durante la reapertura de Tecnópolis. "No se entiende el asesoramiento, esto va en contra de la propia Presidenta, no sé quiénes son los asesores que no le indican que esas cosas no las puede hacer", dijo Moyano.
Alertó: "Cómo va a denunciar a un ciudadano por cadena nacional. Está un poco confundida en el rol que tiene que tener una presidenta de la Nación, no es para denunciar ese tipo de cosas. Además, he hablado con mucha gente y esa cosa de bailar no la ayuda nada".
Tras volver a recriminar "la soberbia con que se manejan" en el Gobierno, el gremialista ironizó sobre el bajo perfil del ministro de Economía, Hernán Lorenzino. "¿Cuál es el ministro?", repreguntó, ante la inquietud periodística. Tras unos segundos de vacilación, pareció confundir el nombre del titular del Palacio de Hacienda con el del presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti.
Moyano analizó que "las medidas que se toman desde la Secretaría (de Comercio) que maneja (Guillermo) Moreno son todas instrucciones. Acá nadie decide por sí solo, todo lo decide la Presidenta, así como ella decide qué ministro debe hablar con tal o cual o no debe hablar". (DyN)