LIMA,.- El presidente peruano, Ollanta Humala, propuso a un conocido sacerdote católico como mediador para detener las protestas antimineras, luego de días de silencio tras la muerte de cinco personas en un conflicto que afecta al principal sector económico del país. La protesta ha puesto a Humala contra la pared por las duras críticas que ha recibido ante la forma en que quiso parar el conflicto, que además de las víctimas fatales ha dejado más de 30 heridos, lo que aumenta las presiones por cambios en su gabinete a pocos días de cumplir un año en el Gobierno. "Nosotros estamos buscando y no cesaremos de buscar los espacios de diálogo y estamos a través del Ministro de Justicia proponiendo al monseñor Miguel Cabrejos que pueda participar en este espacio de diálogo en Cajamarca a fin de poner los paños fríos", anunció Humala.
Cabrejos, arzobispo de la región norteña de Trujillo y ex titular de la Conferencia Episcopal Peruana, aceptó la propuesta e invocó a calmar ánimos a los manifestantes y a las fuerzas de seguridad. Las víctimas, todas civiles, se produjeron durante violentos enfrentamientos con la policía en la región norteña de Cajamarca, donde pobladores se oponen a la ejecución de un gigantesco proyecto minero de la estadounidense Newmont y que el Gobierno considera clave para el desarrollo del país. "Lamentamos profundamente la pérdida de vidas humanas que nos duele como peruanos a todos, particularmente al Gobierno. Queremos ser críticos con el accionar también de determinados policías que tal vez ha fallado en la parte de previsión", señaló Humala. El mandatario afirmó que los policías "pisaron el palito de determinados dirigentes", en referencia a la captura y posterior liberación de uno de los principales activistas de la protesta, el ex sacerdote católico Marco Arana. El ex cura fue apresado tras realizar actividades proselitistas antimineras, en un desafío al Gobierno que había prohibido manifestaciones públicas.
El proyecto Minas Conga de Newmont, de unos U$S 5.000 millones está parado desde noviembre por una sucesión de protestas de pobladores que temen que su explotación pueda dañar sus fuentes de agua en toda la región. (Reuters)