Era el momento perfecto para cometer el robo. Un miércoles a la madrugada con una temperatura tan baja que ni una sola persona se atrevía a andar por la calle. Eran las 3 cuando ingresaron al Complejo Belgrano, ubicado en Sáenz Peña y General Paz. "Todavía no sabemos si fueron cuatro o cinco personas, pero contaban con la información precisa de dónde estaba el dinero", explicó el comisario Miguel Luna, jefe de la sección Robos y Hurtos.

Según el relato del uniformado, los individuos ingresaron por el portón de entrada, tras romper el candado. Después se toparon con los dos serenos que cuidaban las instalaciones y, luego de amenazarlos con armas de fuego, los maniataron con cintas de embalar. A uno de ellos lo ubicaron cerca del quiosco y al otro, al lado de la cocina. "Utilizaron las herramientas que habían dejado los albañiles que estuvieron trabajando en el lugar para sacar una caja de seguridad pequeña, que estaba empotrada en la pared, con $ 4.000", precisó Luna.

El siguiente destino fue una oficina contigua donde había una caja fuerte de mayor tamaño, pero a ésta no pudieron sacarla. "La destruyeron con una amoladora y se llevaron unos $ 100.000", agregó.

Todo duró menos de media hora y después huyeron sin que nadie los viera entrar ni salir del lugar.