Cursaba los 53 años de trayectoria artística en el folclore cuando una larga enfermedad interrumpió en la madrugada de ayer el canto del artista tucumano Carlos Grande.
Como solista subió a escenarios de todo el territorio argentino y de otros países latinoamericanos (Perú, Brasil y Uruguay, por ejemplo), donde compartió experiencias con Los Chalchaleros, Los Hermanos Ábalos, Los Nombradores, Daniel Toro, Chabuca Granda, Chico Buarque o Roberto Carlos, entre muchos otros.
Pero su voz también se escuchó en España, cuando fue auspiciado por el Ministerio de Relaciones Exteriores de nuestro país, y donde se reunió con grandes figuras como Alberto Cortés, Paco de Lucía o Manuel de Algeciras.
Su derrotero de canto y guitarra no paró hasta 2004, momento en que se enfermó y perdió una de sus piernas. Fue allí cuando creyó que la profesión de cantor había llegado a su fin. Su familia -sobre todo su mujer, Cecilia, sus hijos y nietos (el folclorista Ismael Véliz es uno de ellos)- lo impulsó a seguir desde una silla de ruedas con su destino de entregarle coplas a la vida.