¿Qué mujer no sueña con el amor? ¿Qué podría tener de malo ilusionarse con formar una pareja? Aída Correa y María Medina lo hicieron, pero sus historias muestran el costado aberrante de una sociedad que todavía no logra ponerle fin a la violencia de género.

Aída tenía 36 años. Estaba separada y era madre de cinco niños. Se dedicaba a ellos y, en invierno, trabajaba en la cosecha del limón. Vivía con su madre en Las Mesadas, localidad de la zona de El Cadillal, y según cuenta su hermano Sebastián, mantenía una buena relación con su ex marido.

El domingo 5 de febrero de este año fue a bailar con su novio y, luego, ya en la madrugada del lunes 6, se fue a la casa de él, según relataron testigos a la familia. Su tía Elba Ledesma dice que la madre se preocupó porque no había vuelto a la casa y fue con otros familiares a buscarla a la casa del novio. A metros de la vivienda, en un canal, vieron el cuerpo mutilado, violado y torturado de Aída.

"Yo no quise verla porque me espantó lo que me describieron. Los que la mataron actuaron con una saña increíble. La degollaron con un alambre. Tenía el cuerpo lastimado a mordiscones. Y por las marcas de los dientes pudieron detener a los sospechosos", recuerda. "Dicen que los que la atacaron estaban alcoholizados. Ella quedó destrozada por fuera y por dentro", añade.

María, en tanto, murió quemada. Aparentemente, su novio, Armando Martín, le prendió fuego. Era la única hija de Rut Tomatis, quien cuenta: "tenían una relación violenta (habían empezado a salir en noviembre del año pasado); él la controlaba y la aisló de la familia. Y ella había logrado dejarlo, aunque seguía amándolo y defendiéndolo. El 11 de abril (último) recibió un mensaje de texto de Armando en el que le decía que la seguía queriendo. Ella le dijo a mi mamá que iría a hablar con él. Que ya iba a volver. Pero no volvió más".

Marcha y reclamos
Los familiares y amigos de Aída y de María, junto con los de Marcela Chiaro y María Marquesa Bernuncio, acompañados por organizaciones de mujeres, entidades sociales, sindicales y partidos políticos, marcharán hoy a partir de las 10, desde plaza Yrigoyen hasta plaza Independencia para reclamar justicia por estos y otros casos de femicidio ocurridos en la provincia.

Sebastián Correa explica que si bien fueron detenidos y puestos en prisión preventiva Horacio Marelli, Atilio Marelli y Rubén Rodríguez, la Justicia no citó a declarar a otros testigos que los familiares presentaron. "Tenemos datos de que estarían involucrados dos hombres más y que uno de ellos sería un policía, pero no se ha investigado nada. Para nosotros la causa está estancada", afirma. "No nos queda más remedio que salir a la calle a reclamar que se haga justicia", agrega.

Rut Tomatis, en tanto, ha decidido sumarse al reclamo por la incorporación de la figura del femicidio. "Esto permitiría que se apliquen condenas ejemplares a quienes matan a una mujer por el solo hecho de ser mujer. Actualmente, la condena se agrava únicamente en caso de que exista un vínculo como el matrimonio, de lo contrario se considera homicidio simple", puntualiza. "Yo no voy a recuperar a mi hija, pero no quiero que esto les siga pasando a otras chicas", enfatizó.