Las "paz armada" que existe entre los concejales alperovichistas y amayistas de la capital sumó ayer un nuevo capítulo a esta suerte de "guerra fría" que ingresaron los dos bandos políticos, a raíz de la polémica que generó la Cuenta de Inversión 2011, es decir, la rendición de los gastos presupuestados y que fueron ejecutados ese año.

Históricamente, la Cuenta de Inversión ha sido llevada y aprobada sin mayores inconvenientes por los ediles. Sin embargo, las cosas cambiaron y el problema explotó cuando la ex contadora general del municipio, Patricia Beltrán, realizó una serie de objeciones a la rendición de gastos de la Cuenta de Inversión 2009. A raíz de este hecho, el intendente, Domingo Amaya, decidió apartarla del cargo y poner en ese lugar a un funcionario de su confianza. Desde ese momento, los gastos municipales no fueron tratados por los ediles y la cuenta de inversión quedó aprobada de manera ficta (por el paso del tiempo, tal como lo indica el artículo 102 de la ordenanza de Contabilidad). Precisamente, dos ediles de la oposición presentaron un proyecto de ordenanza que prevé la modificación de éste artículo.

Ayer, como acostumbran diariamente, los concejales alperovichistas subieron hasta el despacho de la presidencia. El titular del cuerpo, Santiago Cano los esperaba. Según trascendió, los alperovichistas se quejaron de que el amayista Germán Alfaro exacerba su rol de "comisario político" de Amaya. Según comentaron, los alperovichistas interpretan que el ex legislador y ex diputado nacional "marca demasiado la cacha" en los temas municipales.

Durante las últimas horas, las diferencias entre amayistas y alperovichistas se acentuaron y se hicieron más evidentes. El tira y afloja que existe por la posible difusión de la Cuenta de Inversión 2011 por parte de los alperovichistas caldeó aún más los ánimos dentro del bloque oficialista.

La iniciativa opositora

A raíz de que la rendición de gastos no fue llevada al recinto de sesiones durante los últimos dos ejercicios financieros, el concejal bussista Claudio Viña presentó un proyecto que propone la eliminación del artículo 102 de la ordenanza de Contabilidad. La iniciativa fue acompañada por el concejal macrista Roberto Ávila.

Según los ediles, el proyecto persigue dos objetivos: que la Cuenta de Inversión no contradiga lo establecido por la Ley Orgánica de Municipalidades en su artículo 47; y que se anule la posibilidad establecida en el último párrafo del artículo 102, de la ordenanza de Contabilidad, que establece que en caso de no expedirse el Concejo Deliberante, la rendición de gastos se considerará aprobada.

"Es saludable para el propio intendente y para todos los vecinos que podamos conocer cuánto y cómo se gastó; cómo se obtuvieron los fondos y cuál es la evolución de la deuda pública, siempre sujeta a ese nebuloso fondo fiduciario que mezcla indefinidamente los recursos genuinos del municipio con una deuda poco especificada. Personalmente, desafío al intendente a que entregue él mismo las copias a todos los concejales", expresó Viña.