No es un adorno, o un objeto más o menos lindo, práctico o vistoso. En realidad no es únicamente eso. Este fue el mensaje que quisieron transmitirles ayer a los alumnos de cinco escuelas que participaron del taller "Del Barro a la Cerámica: ¿cómo realizaban los pueblos originarios sus objetos?". Fue una de las actividades con las que se cerró la décima edición de la Semana de la Ciencia y la Tecnología.
"En el NOA las piezas arqueológicas de cerámica fueron el material a partir del cual se clasificaron las diferentes culturas que poblaron nuestro territorio. A partir de la forma, los decorados o las técnicas de las cerámicas encontradas se definieron las culturas Aguada, Candelaria, Cóndor Huasi, etcétera", explicó Ivana Monasterio, estudiante de la carrera de Museología y asistente al taller de cerámica que dicta la profesora Alicia Peralta en la Facultad de Artes.
"Lo que queremos mostrar con este taller es cómo fue la técnica típica de nuestra región y de toda Sudamérica. Cuando pensamos en cerámica casi siempre nos imaginamos un torno que gira con un motor, pero eso es algo que no nos es propio", iluminó Peralta ante la vista curiosa de los estudiantes.
El breve y jugoso taller duró una media hora por grupo. Monasterio -junto a cuatro compañeras del taller- describieron e hicieron una demostración del método de enrollado, con el que las culturas originarias realizan sus objetos de cerámica. Esta técnica consiste en armar "chorizos" de arcilla y ponerlos uno sobre otro para darle altura a la pieza. Después se borran las uniones manualmente y se procede al engobe (el pintado) y al bruñido.
Algunos alumnos, como Lucrecia Pedraza y Erica Perdiguera, de la escuela Congreso, se animaron a trabajar la arcilla y realizaron pequeños cacharros. Para terminar el proceso, el barro se debe secar por completo para proceder a la cocción, que actualmente se hace en hornos eléctricos que llegan a una temperatura superior a los 700°C. En la antigüedad este proceso se hacía en pozos cavados en la tierra.
"Mucha gente cree que no puede aprender cerámica porque no tiene horno, pero eso no es un impedimento. Si las piezas son chicas, como en este caso, la cocción puede hacerse en macetas con aserrín (de madera, nunca de MDF porque tiene aditivos)", remarcó Peralta.
Despertando interés
La X Semana de la Ciencia y la Tecnología concluye con éxito. Por medio de talleres y charlas con expertos, cursos, visitas guiadas a laboratorios, experimentos, exposiciones fotográficas y proyección de documentales simultáneos en todo el país y en diferentes instituciones, se abrió un espacio de difusión. ¿La meta? Generar el interés de los estudiantes por las carreras científicas.