Los jefes de la bancada justicialista de la Legislatura no quieren que las vacaciones de invierno los encuentren desunidos o dominados por las peleas internas. Por eso, el martes se reunieron con la última camada de parlamentarios alperovichistas en un almuerzo que tildaron "de camaradería", pero que les sirve para evitar nuevos roces y disputas en el bloque "Tucumán Crece".

Crepe de verduras en la entrada, salmón de plato principal y café. Fueron más de dos horas de charla en un restaurante del parque 9 de Julio. Roque Álvarez y José "Gallito" Gutiérrez, presidente y vicepresidente de la bancada oficial, escucharon las inquietudes y los balances de ocho integrantes de la tropa alineada con el gobernador, José Alperovich. "Estuvieron algunos encargados de comisión, que dieron informes sobre los proyectos de ley y otros trabajos que están realizando. Fue todo en un clima ameno; esto sirve para mejorar el funcionamiento de la Cámara", señaló Álvarez.

En los últimos meses comenzaron a surgir algunas disputas en el seno del PJ. Los proyectos contrapuestos sobre la ex Brigada de Investigaciones de la Policía ("Gallito" propone derribarla, pero Ramiro González Navarro impuso su idea de hacer un museo allí); y las polémicas por el inconstitucional Código de Contravenciones Policiales (que originaron una fuerte discusión entre Marcelo Caponio y Gerónimo Vargas Aignasse) hicieron que la pugna de poder en la bancada alperovichista trascendiera las paredes de la Cámara.

Por eso, Álvarez y Gutiérrez organizaron almuerzos con la tropa alperovichista. El martes fue el tercer y último encuentro con el grupo. "Luego nos reuniremos con la mesa de autoridades de la Legislatura (Regino Amado, Armando Cortalezzi y Manuel Fernández) para transmitir lo que nos dijeron los demás legisladores y exponer los trabajos de las comisiones", remarcó Álvarez. Dentro del balance, Amado y Cortalezzi seguramente escucharán las quejas que formularon algunos comensales, quienes piden más diálogo con Casa de Gobierno.