Más que una de esas visitas que generan interrogantes para la continuidad del técnico, la presencia de Mario Leito en el entrenamiento de ayer fue una especie de reencuentro necesario. Tras casi un mes fuera del país, el presidente de Atlético debía chocar miradas con el plantel y ver por sí mismo si toda el agua que había pasado bajo el puente era tal. ¿Sus conclusiones? Positivas.
"Encontré al club mucho más tranquilo de lo que me imaginaba. Ordenado y sin mayores inconvenientes internos. El lunes me reuní con los muchachos. Los resultados deportivos no aparecieron y cambiaron el estado de ánimo", aseguró Leito. Sin embargo, más allá del panorama alentador que pintó el titular "decano", las abruptas partidas de siete jugadores y Miguel Chacón, por decisión de Juan Manuel Llop, eran ineludibles. "Las apoyo aunque ya son parte del pasado. A todos los jugadores que se fueron se les pagaron sus sueldos hasta la finalización del torneo", aclaró Leito, que no quiso ahondar en la medida del "Chocho", a pesar de que la secundó. Igual, nadie se salvará de la evaluación. "Se analizará a todos después del viernes", adelantó el dirigente, que estuvo 20 días en Croacia, disputando el Mundial de abogados. "Tanto esas decisiones como el comportamiento de los jugadores, el nivel y el compromiso, se tomará en cuenta", agregó.
Por último, afirmó: "no se dieron los resultados y los primeros responsables somos nosotros y yo como cabeza del club, pero no somos los únicos. Esto es una alianza". Sobre las críticas que recibió por haber estado fuera del país, dijo. "Soy grande y no tengo que pedirle permiso a nadie. Yo soy respetuoso, pero que yo no pueda viajar ya entra en la locura de la gente".
En tanto, el plantel viajará mañana a Buenos Aires. El viernes, a las 15, visitará a Defensa (dirige Darío Herrera). Llop espera por Barone.