El 4 de junio, el peronista disidente, Enrique Romero, denunció penalmente a Carlos Salazar por los supuestos delitos de abuso de autoridad e incumplimiento de los deberes de funcionario público, exacciones ilegales, negociaciones incompatibles con la función pública, malversación de caudales públicos y peculado. La demanda fue radicada en la Fiscalía IX, a cargo de María de las Mercedes Carrizo.
Según Romero, la carencia de agua potable y la escasez del fluido se produciría a raíz de "las conexiones clandestinas que desvían el agua hacia las cortadas de ladrillos" que proliferan en la zona. En el escrito presentado a través del abogado Exequiel Ávila Gallo (h), el ex funcionario mirandista expresa: "los vecinos denuncian conexiones clandestinas de agua para abastecer a las cortadas de ladrillos, ocasionando una notable merma del caudal de agua para los contribuyentes". Según el peronista, cada cortada de ladrillos -de las 12 existentes- consumiría por día más de 33.000 litros de agua y 1 millón de litros por mes. "Como remate de esta historia, una de estas cortadas sería del propio delegado comunal, y es la que se encuentra detrás del ex matadero, y estaría regenteada por un empleado de la comuna", denuncia Romero en el escrito.
"También se me ha referido en forma sistemática, la existencia de particulares concesiones comerciales, aparentemente autorizadas por el comisionado comunal, en el sentido de que ha dispuesto la realización de diversas concesiones clandestinas de agua potable para proveer a 12 cortadas de ladrillos, ocho en El Chañar y cuatro en Taquello, e inclusive, que utilizaría personal registrado y no registrado de la comuna para la realización de dichas obras", reza un párrafo de la denuncia.
Respecto de la presencia de agua contaminada en algunos sectores del pueblo, el dirigente adjuntó en el expediente un informe del Siprosa que indica que algunos pozos no cuentan con el sistema de cloración y que vierten el agua directamente hacia la red de consumo. "Sería conveniente la intervención de las autoridades responsables del tratamiento y distribución del agua en ambas localidades (El Chañar y Cañada de Alsogaray) para aplicar las medidas correctivas necesarias", expresa el informe del Siprosa.