La pregunta, por más liviana que pudiera sonar, no era nada fácil. O al menos invitaba a tomarse unos minutos para reflexionar: ¿cuándo te diste cuenta verdaderamente de que eras padre? O, en otras palabras: ¿cuándo te cayó la ficha de que te convertiste en padre, con todo lo que eso implica?

En el centro tucumano, papás de varias edades lo pensaron un momento y respondieron. En algunos casos, la consiga de LA GACETA les quedó dando vueltas en la cabeza y después de la charla se marcharon pensativos. La respuesta quizás esté más cerca de lo que parece o tal vez haya que escarbar un poco para descubrirla.

Para Benjamín Fernández, de 61 años y con cinco hijos, la paternidad no fue algo impactante porque, según sus palabras, toda su vida estuvo preparado para recibirla. "Desde que uno concibe la realidad vislumbra en el futuro ser padre. Yo desde niño he querido ser padre, he tenido la necesidad de tener chicos, tal vez porque vengo de una familia no numerosa. Cuando iba a nacer mi primer hijo (hoy tiene 36 años) yo ya estaba preparado", afirma este hombre de paso lento. Sin embargo, siente que hubo un descubrimiento fundamental en el camino: "uno ve la trascendencia propia a través del hijo y antes de tenerlo no te das cuenta de eso; a través de un hijo podés estirar la vida en la Tierra", afirma.

Antonio Díaz (37 años, cuatro hijos), en cambio, admite que el panorama le cambió de un día para otro, a pesar de que pensaba que tenía todo asumido desde el momento en que se enteró de que su mujer estaba embarazada de su primera hija. "Te das cuenta cuando recién nace y lo tenés en tus brazos, cuando lo ves por primera vez, cuando te lo dan, ahí te cae la ficha. De ahí para adelante todo es hermoso. Mientras está en la panza no tomás del todo conciencia. Después sí, sabés que tenés que cuidar mucho el trabajo para mantenerlo, que es tu responsabilidad", opina este oriundo de Lules, empleado de Arcor.

También hay quienes admiten la posibilidad de que, como las cosas se fueron dando progresivamente, quizás nunca se hayan dado cuenta de que son padres. "Yo pienso que caí cuando mi señora me dijo que estaba embarazada; pero después los ves, van creciendo y los comparás con otros chiquitos que ahora son médicos o bioquímicos, y te preguntás en qué momento se han hecho grandes. Quizás cuando sea abuelo recién me dé cuenta de que soy padre", dice Ángel Eduardo Pérez, padre orgulloso de tres hijos que están a punto de terminar la Facultad.

Cambios

Mientras Walter Pérez (25) acaba de ser papá de Nicole, Mario Bórquez (53) tiene la experiencia de cuatro hijos encima. Sin embargo, ambos coinciden en que sus vidas tuvieron que cambiar para siempre. "A partir de mi primer hijo asumo una responsabilidad, porque pienso que soy un ejemplo para ellos. Hay cambios... La joda, la diversión que uno tenía con los amigos solteros... se renuncia a muchas cosas, pero se gana el cariño de los chicos", asegura Bórquez. Acepta que esas costumbres de soltero se repiten en sus hijos; "pero como padre tengo la obligación de corregirlos; yo hice cosas, pero ahora como padre tengo la responsabilidad de decirle qué está bien y qué está mal".

En la experiencia de Héctor Gregorio Chacana (58 años, tres hijos), las sensaciones hermosas de la paternidad comenzaron desde que su primer hijo estaba en el vientre de su señora: "ser padre es hermoso, pero también implica tener una buena compañera. Sin la señora no se puede llegar nunca a nada".