Las Bolsas reaccionaron muy bien a la noticia de la acción coordinada de los bancos centrales para dar liquidez ambos lados del atlántico. Es demasiado pronto para evaluar el resultado de los salvatajes desde 2008, mientras algunos consideran que la intensidad de los capitales aportados fue una asignación ineficiente de los recursos financieros y que las tasas de interés bajas distorsionan la economía. Tampoco la salida a cotizar en Bolsa soluciona el problema cuando los activos son malos: la acción del banco Bankia de España cayó 75% desde su debut hace un año y ahora gestiona un auxilio.

Sobre el rescate compartido de los bancos centrales, el Nobel Joseph Stiglitz tiene un texto relevante sobre prestar más o hacerlo con más riesgo y a tasas de interés más altas. En realidad cuando no se puede honrar las deudas hay que sacar la crema o cortar el pelo a los intereses que el deudor no paga.

La volatilidad continúa y con tanta caída en el valor de las acciones y los productos básicos, a los dirigentes se recomienda leer: "Porqué fracasan las Naciones" origen del poder, la riqueza y la pobreza de Daren Acemoglu y James A. Robinson, aún sin llegar a librerías por el cepo a la importación.

El mercado local no se entusiasmó con el plan de 400.000 viviendas nuevas que reactivaría y bastante, inicialmente con $ 3.000 millones a poner desde el Tesoro, por demasiado ambicioso y considerando que la línea de préstamos del Bicentenario - también lanzada con mucha expectativa- tiene numerosos emprendimientos aun en estudio y sin acuerdo.