ASUNCIÓN.- Violentos enfrentamientos en Curuguaty, 250 km al noreste de Asunción, dejaron un saldo parcial de siete policías y al menos nueve campesinos muertos, durante el desalojo de campesinos sin tierra que ocupaban una finca, informó el ministro del Interior, Carlos Filizzola. "Hay siete bajas en el lado de la policía y por lo menos nueve bajas entre los ocupantes", dijo Filizzola. Y situó en unos 80 el número de heridos y dijo que "ya la Policía controló la situación. Lamentamos muchísimo las bajas. Aún no tenemos información de que esto tenga vinculación con guerrilleros del Ejército del Pueblo Paraguayo", sostuvo el ministro, en relación al grupo armado clandestino que opera en el norte, y al que se le atribuyen ataques a comisarías y robos.

El enfrentamiento se produjo entre unos 150 ocupantes y 300 policías. El ministro sugirió que los disparos fueron iniciados por los campesinos. "Hubo disparos de parte de ellos, la Policía tuvo que responder", subrayó. "Se actuó en base a una orden judicial. Hemos actuado como la ley manda. Sabíamos que había armas, sobre todos rifles, escopetas y armas cortas. Por eso enviamos al lugar a 300 efectivos para cumplir con el desalojo", explicó. Relató que cuando los jefes policiales fueron para negociar con los líderes campesinos, "fueron recibidos a balazos", momento en que se registraron las bajas. Los invasores del terreno, una reserva natural propiedad del empresario Blas Riquelme, se dispersaron y se internaron en una zona boscosa pero fueron rodeados por la fuerza. "Seguimos allí con 321 efectivos, en el lugar, apoyados por helicópteros", destacó.

La propiedad de Riquelme, empresario de supermercados, está en una región ocupada en gran parte por los llamados "brasiguayos", prósperos productores de soja brasileño, instalados desde hace 40 años en las tierras más fértiles del país, en la cuenca del río Paraná, en la zona fronteriza de Paraguay con Argentina y Brasil,.

El presidente Fernando Lugo repudió los enfrentamientos y manifestó su "absoluto respaldo" a las fuerzas de seguridad y extendió sus pésames a los familiares de los policías fallecidos. Ordenó a las Fuerzas Armadas apoyar con sus efectivos el operativo policial "de acuerdo a la constitución y la ley. Todas las áreas del gobierno están trabajando en este momento en líneas de acción para devolver la calma y la tranquilidad a la zona". El Senado llamó de urgencia a una plenaria para debatir el establecimiento del estado de excepción en el departamento de Curuguaty. El dirigente campesino José Rodríguez, vinculado a Lugo, dijo que el enfrentamietno "pudo haber sido un autoatentado de la policía" para justificar las muertes de los sin tierra. (AFP)