Don Elías Apaza, un anciano de 90 años que es no vidente, fue expulsado por un terrateniente de las tierras donde vivía, en Base Riarte, en el departamento de Trancas.
Esta no es la primera vez que los habitantes de la Base Riarte denuncian haber sido atropellados por los latifundistas de la zona. Según informó Prensa Unión Diaguita, los terratenientes "iniciaron una política de desterramiento de los habitantes originarios de Riarte, hostigándolos de manera constante: matando animales, amenazando a las familias para impedirla siembra en los cercos comunitarios, restringiendo el uso del agua de acequia para el consumo diario y para la siembra".
Según los voceros de la comunidad, hasta se llegó a cerrar la escuela primaria de la zona, dejando así a los niños sin derecho a la educación.
La situación de violencia contra los comuneros los llevó a manifestarse la semana pasada en las calles de San Miguel de Tucumán, para reclamar la intervención de los estados Nacional y Provincial. Actualmente, la Base se encuentra en estado de deliberación permanente, evaluando una nueva movilización a la capital tucumana, luego de la expulsión de Apaza. LA GACETA ©