EL CAIRO.- A 48 horas del inicio de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales (serán mañana y el domingo, con un padrón de 50 millones de votantes), el Tribunal Constitucional de Egipto declaró ayer inconstitucional e inválida la elección de un tercio de los escaños del Parlamento, que deberá disolverse y ser escogido de nuevo.

La Corte anuló la distribución de las bancas que estaban reservadas para que candidatos de partidos políticos pudieran presentarse como postulantes independientes. El resto de las bancas se atribuyó por un sistema de listas partidarias.

"La sentencia relativa al Parlamento incluye la disolución de la Cámara Baja en su totalidad, porque la ley que permitió las elecciones fue contraria a las normas de la Constitución", explicó el presidente del tribunal, Farouk Soltan. Tras la decisión, se desataron enfrentamientos entre la Policía y jóvenes revolucionarios a las puertas del edificio judicial.

La votación, realizada en varias etapas entre noviembre y enero, fueron ganadas holgadamente por los Hermanos Musulmanes, quienes con esta resolución son los grandes perjudicados. El segundo grupo parlamentario son los salafistas (islamistas radicales).

Poco antes, los mismos jueces habían aprobado como legal la candidatura de Ahmed Shafik a la contienda presidencial, al considerar inconstitucional una ley que prohíbe a los altos cargos de la era de Hosni Mubarak la participación en política.

Shafik fue primero ministro de Aviación y luego el último premier del anterior régimen, que cayó en febrero de 2011 por el levantamiento de la Primavera Árabe. En la contienda, este militar (quien calificó de "histórico" al fallo) enfrentará al dirigente islamista Mohammed Mursi, líder de los Hermanos Musulmanes.

Repercusiones

El islamista Abdul Moneim Futuh calificó de "golpe de Estado" la combinación de decisiones judiciales (que Shafik no fuera excluido del balotaje y que sean inválidas los comicios parlamentarios). Su denuncia se completó con la medida del Ejército de permitir la detención de civiles por parte de la Policía militar.

"Si se disuelve el Parlamento, el país va a entrar en un túnel oscuro. Hay un estado de confusión y muchas preguntas", advirtió el legislador de los Hermanos Musulmanes, Essam El Erian. (Télam-DPA-AFP-Reuters)