ATENAS, Grecia.- Como quien aguarda que se desate una guerra inevitable, resignados y sin escándalo, los griegos se preparan para las elecciones del domingo acopiando alimentos en sus casas, retirando sus ahorros de los bancos y siguiendo con gran atención la marcha de la crisis del euro.

El plan de austeridad, una imposición de la Unión Europea para el otorgamiento del rescate financiero, ya casi no tiene quien lo defienda. Incluso los conservadores de Nueva Democracia, paladines del europeísmo y el cumplimiento de los compromisos, dicen que hay que renegociar lo firmado.

Los recortes impuestos por los acreedores (Comisión Europea, Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional) han iniciado un movimiento receviso en espiral, según el diario español "El País": Cuanto más se recorta el gasto, más menguan los ingresos y más difícil resulta pagar la deuda.

Según la agencia Reuters, unos 800 millones de euros salen cada día de las cuentas corrientes para desplazarse a títulos en dólares, bonos alemanes, cajas de seguridad o para guardar en casa. Otras fuentes reducen la cifra de retiradas a la mitad. En cualquier caso, pese a que cuatro de cada cinco griegos se declaran partidarios de seguir con el euro, declina la confianza en que se pueda mantener la unión monetaria.

"El Estado ha recaudado en el último ejercicio, de mayo de 2011 a mayo de 2012, 19.400 millones, mil millones menos que el año anterior y 660 menos de lo que tenía previsto. Grecia ha hecho lo que se le ha exigido y ha reducido su déficit primario a 2.400 millones, cuando el objetivo era de 4.200 millones. Pero cuando a ese déficit se suman los intereses de la deuda, incluso tras la condonación de una parte de la misma, los objetivos saltan por los aires", consigna Elpais.com.

Según datos del Ministerio de Finanzas, el Estado solo está pagando salarios y jubilaciones a sus empleados. Y aún así, solo queda dinero hasta julio. Más de un tercio del empleo se refugia en la economía informal y, pese al recorte de los salarios, de casi el 25%, el trabajo en negro crece de forma constante. (Especial)