Atlético vive días de furia, de tormento. Y no sólo dentro de un plantel sacudido por resultados ajenos a las expectativas de sus hinchas. Allá arriba, donde se sellan, ratifican o rompen contratos, el panorama no es diferente. Hay bronca, muchísima, para con ellos mismos y para con toda esta realidad que sacude las arcas del club y los puntos de la tabla de posiciones. Uno de los pocos que dejó el verso de juglar de lado y salió con los tapones de punta fue Ángel Zamoratte.
El "Negro" no se guardó nada; cargó contra quien debía y contra él mismo. "Yo nací para ganar, no para perder, maestro", le dice a la GACETA antes de meterse de lleno en una guerra sin futuro inmediato de victoria. "Hoy estamos de perdedores todos. Los jugadores, el cuerpo técnico y nosotros, porque si a ellos les va mal, a nosotros también. Acá nadie se salva. Y a mí no me gusta jugarla de perdedor", insiste, y descarga parte de arsenal con Jorge Solari.
"Nos defraudó. Confiamos en él, por pedido de la gente, y nos falló. Vino a experimentar a Atlético. Trajo jugadores que no merecían siquiera tocar la camiseta. Por algo el fútbol se divide en categorías. Algunos de los refuerzos, como (Mariano) Fermani, que no sé quién es, o 'Caravano' (Gonzalo Garavano), o el mismo Mariano Martínez. ¿Quiénes son? Solari nos trajo una bolsa de gatos", lanzó buscando aire Zamoratte, necesitado de decir todo al mismo tiempo pero no pudo. Obvio. Pausa y de nuevo a la carga.
"Me parece que Mariano Martínez, como tantos otros, vino a tomar sol, porque goles, ¿cuántos hizo? Error de Solari", sigue el hombre y se olvida de su ángel y va por más. "Y Llop también tiene en parte la culpa de todo esto. Tuvo la chance de traer tres delanteros y sólo trajo dos. Y ambos, Jairo Castillo y Cristian Palacios, fueron un fracaso. Un fracaso. Y esos que dicen que no se trajo un tercer refuerzo porque no había plata, es mentira. Men-ti-ra. ¿Creen que Palacios y Castillo vinieron gratis?". Pum.
Aunque resulta extraño, y pese a tantas ganas de decirlo todo, el "Negro" no habla de caliente. Fundamenta cada uno de sus dichos y los argumenta. "Contra Patronato sentí vergüenza por culpa del 80% de esos jugadores que estuvieron en la cancha. Ni actores consagrados de teatro hubieran entregado semejante actuación. Fue un horror", dice y retruca: "creo que en Atlético se han cumplido varios ciclos de jugadores. Todos los períodos largos no terminan bien. La historia lo dice".
Entra en el menudeo el tema de los pibes de la cantera. Si está bien darles un lugar ahora. "Si los ponés ahora, los matás. Todo jugador necesita su proceso de adaptación. Si vos querés salvar las papas con los pibes, es imposible. Hay que mandarlos de a poco", pide coherencia Zamoratte y desenfunda un enésimo tirón de orejas. "Que salven las papas los que nos metieron en esto", se descargó
¿Y cómo sería eso? "Si este equipo renació antes, ¿por qué no puede hacerlo de nuevo? Si los jugadores cambiaran la actitud... Y actitud se llama coraje, huevos, amor por el que te está dando de comer. Creo que nadie puede ganarle a un atlético confiado", firma sin dudarlo.
Si Llop sigue o no hasta el final del torneo o hasta octubre, es un misterio. Puede irse mañana mismo, quizás. "A nadie le dijimos ni confirmamos que 'Chocho' Llop va a ser el DT de Atlético el próximo torneo, porque también hay que respetar el deseo de la platea. La platea, el hincha de Atlético, es muy especial. A varios técnicos despidió la platea. Sabemos que no peleamos por nada ahora, pero sí por el honor de la camiseta. Y el que no quiera ponerlo para defenderla, que se vaya ya". Fin.