BUENOS AIRES.- El juez federal Claudio Bonadio indagó hoy al dueño de TBA, Claudio Cirigliano, quien se encuentra detenido en la causa por el accidente en la estación Once, donde murieron 51 personas y más de 700 resultaron heridas. El presidente de Cometrans -empresa que controla TBA- fue indagado hoy en los tribunales federales de Comodoro Py tanto por los delitos relacionados con la tragedia ferroviaria en sí como por su presunta responsabilidad en el ocultamiento de pruebas y obstrucción de la labor de la Justicia.

Al momento de declarar, Cirigliano, responsabilizó al motorman de la formación de TBA por la tragedia de Once. Además, aseguró que él no gestionaba los subsidios que la entonces concesionaria recibía del Estado. 

Fuentes judiciales informaron que tras su declaración, el empresario permanecerá detenido tal cual lo dispuso el magistrado, quien lo acusa de haber querido entorpecer la investigación al ocultar documentación. 

También fueron citados para hoy Antonio Eduardo Sicaro y Antonio Guillermo Luna. En un allanamiento realizado ayer se secuestraron dos camionetas con documentación contable pertenecientes al grupo empresario vinculado a TBA, según el Centro de Información Judicial de la Corte Suprema.

Estas indagatoria se sumará a la de los otros tres directivos de la ex concesionaria de las líneas Sarmiento y Mitre, también presos desde ese día, que ayer prestaron declaración ante el magistrado que investiga la tragedia ferroviaria ocurrida el 22 de febrero. Se trata del presidente de TBA, Carlo Ferrari; el gerente administrativo, Darío Tempone; y el director de administración, Daniel Rubio, quienes, al igual que Cirigliano, están acusados por el delito de ocultamiento de pruebas y obstrucción de la Justicia.

Los delegados de Emprendimientos Ferroviarios (EMFER) una de las empresas del Grupo Cirigliano denunciaron ayer que, después del choque del tren contra la estación de Once, fueron quemados miles de documentos que ellos relacionan con el desvío de subsidios recibidos por Trenes de Buenos Aires (TBA) para ser utilizados en otras unidades de negocios del conglomerado empresario.

Julián Raví, delegado de EMFER, encuadrado en la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) dijo que luego del choque comenzaron a quemar papeles en volquetes, también llenaron la caldera de la fábrica con una tonelada de documentación. Según publica el diario "Clarín", los delegados hicieron llegar la versión de la quema de documentación al juez Bonadio quien ordenó el allanamiento que hizo la Policía Federal.

Los tres imputados que declararon ayer negaron que quisieran ocultar documentación y coincidieron en señalar que se habían llevado los libros contables cuando el Gobierno intervino TBA, el 27 de febrero, y tuvieron que irse del edificio que ocupaban.

Los empresarios dieron los datos sobre dónde presuntamente estaba esa documentación y, a raíz de ello, fueron allanados ayer los depósitos de la empresa Emfer, también del grupo Cirigliano y encargada del material rodante de las formaciones.

Los tres directivos de TBA ya habían declarado por la causa madre relacionada con su presunta responsabilidad en el accidente, por lo que ayer hicieron una ampliación de esa declaración. (Télam-CIJ.gov.ar- NA)