ASUNCIÓN.- El presidente del Paraguay, Fernando Lugo, reconocerá a un niño de 10 años, de nombre Ángel, como hijo suyo, anunció ayer el abogado del mandatario y ex obispo católico, en un intento de cerrar rápidamente el segundo escándalo de paternidad confirmada que enfrenta desde que llegó al poder, en 2008.

En abril del año siguiente, Lugo le dio su apellido al niño Guillermo Armindo, actualmente de 5 años, nacido de su relación con Viviana Carrillo, y ha recibido otras dos denuncias judiciales de filiación (la de Hortensia Morán fue descartada tras una prueba de ADN, y la de Benigna Leguizamón está pendiente de definición) y numerosas acusaciones informales acerca de su comportamiento durante el tiempo que ofició como religioso.

El nuevo reconocimiento se produjo luego de que Narcisa Delacruz de Zárate, una enfermera de 42 años, declaró a un diario local que el padre de su hijo menor era Lugo. "Él está muy contento, sabía que su papá no le iba a negar (el apellido). Dicen que Lugo tiene hasta 18 hijos", le dijo la madre a la prensa.

"El Presidente se allana, no tiene ningún problema. Ahora tiene legitimación para iniciar los trámites de reconocimiento; antes no podía hacerlo, ya que llevaba otro apellido (Zárate, el de su padrastro)", afirmó el abogado Marcos Fariña, quien atiende las denuncias contra el gobernante, de 61 años. El jefe de Estado ya asistía económicamente al niño, con un aporte que le entregaba todos los meses en la sede del Gobierno, según dijo Delacruz (es empleada estatal) a la radio Primero de Marzo. Precisó que la mensualidad era de unos U$S 650.

El secretario general de la Presidencia, Miguel López Perito, admitió que el caso podría afectar la imagen de Lugo y sería utilizado por la oposición para cuestionar las candidaturas del oficialismo de cara a las elecciones generales del 2013. "Me parece bien que se haya procedido inmediatamente al reconocimiento", sostuvo. (Especial-Reuters-AFP)