ASUNCION, Paraguay.- El presidente paraguayo, Fernando Lugo, reconocerá a un niño de 10 años como hijo suyo, dijo esta mañana el abogado del mandatario y ex obispo católico, quien buscó cerrar rápidamente el segundo escándalo de paternidad confirmada que enfrenta desde que llegó al poder.     

Lugo recibió otras dos denuncias judiciales de filiación -una de las cuales fue descartada tras una prueba de ADN-, que se entremezclaron con numerosas acusaciones informales acerca de su comportamiento durante su tiempo como religioso. La decisión divulgada se produjo luego de que Narcisa Delacruz, una enfermera de 42 años, declarara a un diario local que el mandatario es el padre de su hijo menor.     

"El señor presidente se allana al reconocimiento. No tiene ningún problema", dijo en una rueda de prensa en la sede de la presidencia el abogado Marcos Fariña, quien ha llevado adelante las otras denuncias de paternidad contra el gobernante de 61 años. (Reuters-AFP)