Un hombre falleció esta madrugada luego de recibir un disparo en el estómago en medio de una pelea familiar. El enfrentamiento se produjo anoche, alrededor de las 21, en Aguilares, en el barrio Colón, al este de la ruta nacional 38, se informó desde la Unidad Regional Sur.
Todo comenzó en horas de la tarde. Por una vieja rencilla, Sergio Ramos, de 39 años, quien vive a dos cuadras de una familia de apellido Cabrera, esperó a que regresaran de la cosecha del limón los hombres de esta última para increparlos, con un arma en la mano. El intercambio de insultos se produjo cuando los Cabrera bajaron de un colectivo que los dejó en la esquina de su casa.
Pese a la trifulca, la situación no pasó a mayores. Sin embargo, una horas más tarde, ya de noche, los Cabrera fueron al domicilio de Ramos. Allí comenzó una nueva pelea, en la que se hicieron disparos. En segundos cayó al piso Miguel Angel Cabrera, de 64 años, padre de los jóvenes. A los pocos minutos fue trasladado al hospital de Aguilares, quien había recibido un disparo en el estómago.
Mientras eso sucedía, llegó la Policía, cuyos agentes debieron proteger al autor de los disparos y a su vivienda, debido a que algunas personas quisieron hacer justicia por mano propia y destruir la casa de Ramos. Este último fue trasladado como detenido y luego un familiar entregó el arma con la que se habría cometido el hecho. Un revólver, calibre 22, corto, que tenía balas en el tambor. Cabrera falleció esta madrugada, alrededor de las 2, debido a la gravedad de su herida, informó el comisario Juan Carlos Flores, titular de la URS. LA GACETA ©