SAN PETERSBURGO/DAMASCO/ BERLÍN.- El presidente de la Unión Europea (UE), Herman van Rompuy, urgió ayer al mandatario ruso, Vladimir Putin, a superar las divergencias para evitar una guerra civil en Siria e impulsar una "transición" política en ese país, a lo cual Rusia se negó hasta ahora.

"La Unión Europea y Rusia tienen enfoques diferentes, pero estamos plenamente de acuerdo en considerar que el plan (del enviado especial de la ONU y la Liga Árabe, Kofi) Annan proporciona la mejor oportunidad para romper el ciclo de violencia en Siria y encontrar una solución pacífica y duradera. Tenemos que combinar nuestros esfuerzos para que esto ocurra", sostuvo Van Rompuy, luego de una cumbre en San Petersburgo, de la que participó también el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, entre otros. Respecto a Irán, el titular de la UE subrayó que había acuerdo "en la necesidad urgente de impedir que Teherán tenga armas nucleares".

Moscú es el principal respaldo del presidente sirio, Bashar al Assad, e incluso ha bloqueado medidas de presión en el Consejo de Seguridad de la ONU. "Hemos debatido sobre las cuestiones internacionales más importantes. Se trata, naturalmente, de la situación en Siria, en Irán y en Medio Oriente. Al final, quisiera subrayar que la conversación fue fructífera; pero, evidentemente, no estamos de acuerdo en todo", declaró Putin, sin dar más detalles. En el plenario también se discutieron cuestiones energéticas y la supresión del régimen de visas entre la UE y Rusia.

Gira alemana por apoyo

El ministro de Exteriores de Alemania, Guido Westerwelle, inició un viaje por diversos países del Golfo Pérsico (Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Turquía y Líbano), en un nuevo intento de aumentar la presión internacional sobre el régimen de Damasco. "Nadie debe extender su mano protectora sobre el sistema en Siria", advirtió el jefe de la diplomacia alemana, en alusión a Rusia.

Antes de iniciar su gira, Westerwelle recibió en Berlín a su par francés, Laurent Fabius. Ambos pidieron a Al Assad que cumpla con el plan de Annan. El punto principal, consideró Fabius, es "poner fin a las agresiones contra la población".

Mientras tanto, en el norte de Siria, al menos 15 personas murieron por los ataques de las tropas gubernamentales en la provincia de Idlib, donde el Ejército se enfrentó a las tropas integradas por desertores rebeldes.

Este nuevo episodio de violencia llega un día después de que Al Assad asegurase que seguirá "la batalla contra los terroristas" y que no habrá diálogo con los opositores, en un discurso de la sesión de apertura del nuevo Parlamento. Tras la alocución del mandatario, la oposición está segura de que la violencia se prolongará en el país, luego de 14 meses de levantamiento social.

Entretanto, la organización Human Rights Watch llamó a boicotear a las empresas que venden armamento al Gobierno sirio, en especial a la empresa estatal rusa Rosoboronexport. (AFP-DPA)