Los dos jóvenes que estaban con Matías Garay cuando lo asesinaron para quitarle su moto fueron a declarar a la comisaría de San Andrés, pero no pudieron aportar demasiados datos.
"Dijeron que son personas desconocidas, que no pertenecen al barrio, pero ni siquiera pudieron reconocer la ropa que llevaban", señaló el jefe de la Unidad Regional Este, comisario José Díaz.
Sin embargo, el uniformado aseguró que se manejan distintas hipótesis acerca de cómo se produjo el hecho. "Tenemos abiertos varios frentes de investigación", agregó.
Por su parte, el jefe de la comisaría de San Andrés también se acercó al corte de ruta. "La jurisdicción se ha agrandado y el personal no es suficiente para cubrirla en su totalidad", explicó el comisario Julio Galván, ante los reclamos de la gente.
Según precisó el uniformado, sólo cuenta con dos motocicletas y 22 efectivos, repartidos en distintas guardias. "Y ahora está próximo a inaugurarse un barrio con 600 viviendas, o sea que va a ser todavía más difícil controlar la zona", argumentó.
En ese sentido, tanto Díaz como Galván explicaron que esta situación ya fue planteada ante el jefe de la fuerza, comisario Jorge Racedo. "Él ya está al tanto de esta problemática y se encuentra analizando la manera de resolverla", señaló Díaz.
Finalmente, los uniformados remarcaron que en la zona no es frecuente que sucedan este tipo de hechos y mencionaron que la mayoría de las veces deben abocarse a los accidentes de tránsito.