El Estado padece la falta de recursos y comienzan a aumentar la presión tributaria sobre los contribuyentes. El caso paradigmático del momento es Buenos Aires, donde la aprobación de la reforma impositiva provocó cimbronazos políticos y económicos.

Los está padeciendo Daniel Scioli, quien finalmente asumió el costo político de haber firmado el decreto para disponer el revalúo del inmobiliario rural, luego de intensas negociaciones con la Nación para que le garantizara asistencia financiera. Pero tampoco salió ileso el kirchnerismo, que quedó atrapado en las versiones de presuntos sobornos en la Legislatura provincial. De hecho, los mensajes que enviaba y recibía José Ottavis durante la sesión por la reforma impositiva dejaron fuertemente expuesta a La Cámpora. "La oposición al Gobierno es la economía", se le escuchó decir a un reconocido sindicalista que ahora juega en la interna de la CGT del lado de Hugo Moyano.