En Balderrama, las casas tienen casi tantos años como el más viejo de sus habitantes. En el medio de los cañaverales, se levantan las viviendas cuyos ladrillos bien colorados le ganaron la pulseada a la pintura y al revoque. En esas calles de tierra, todos se conocen

Por eso no sorprende que, apenas descubrió entre las plantaciones de caña una bolsa con varios elementos que la Policía buscaba, los haya entregado, aunque eso complicaba a sus hermanos. Todo sea para que un hombre recupere lo que le habían robado.

El viernes a la siesta, una mujer llegó a la comisaría de Simoca con una bolsa. En ella, según le explicó a los policías, estaban las cosas que habían buscado en su casa, y que ella había hallado en los cañaverales de la zona.

El robo

El 31 de marzo, Julio César Ocaranza llegó a su casa, ubicada en uno de los caminos de tierra de Balderrama, y descubrió que lo habían desvalijado. Rompiendo la cerradura de la puerta trasera, ladrones ingresaron a la vivienda.

Se llevaron, según consta en la denuncia que realizó, una cuchilla con cabo de asta con una vaina de suela, un televisor, tres teléfonos celulares, dos reproductores de DVD, un equipo de música, un revólver calibre 22, proyectiles, una escopeta y dos toallones.

Personal de la comisaría de Simoca, a cargo del comisario Pedro Gómez, comenzó a investigar entre los vecinos de Ocaranza, y según los testimonios que recabaron, las principales sospechas recaían sobre "Gringo" y su hermano, que viven en Manuela Pedraza, otra localidad del departamento de Simoca.

El juez de Instrucción y Menores del Centro Judicial Monteros, Mario Velázquez, ordenó los allanamientos en los domicilios de los sospechosos, en Manuela Pedraza, y en la casa de sus hermanas, ubicada a pocos metros de la vivienda desvalijada.

Los operativos se llevaron a cabo el miércoles 23. En Manuela Pedraza, "Gringo", de 23 años, y su hermano, de 35, fueron detenidos. En la casa, los policías hallaron un teléfono celular de las mismas características de los denunciados por Ocaranza, y un reproductor de DVD, cuyo número de serie coincidía con el de la víctima.

También se secuestró una moto, que se presume sería robada. En cambio, en la casa de sus hermanas, en Balderrama, no había ni una pista que vinculara al robo.

Buscando leña

Dos días más tarde, una de las hermanas de los detenidos, que había recibido la visita de los policías en su casa durante el allanamiento, salió a buscar leña para cocinar en una finca de caña de azúcar, distante a un kilómetro al sur de su domicilio.

En el cañaveral observó un bulto que le llamó la atención, y al acercarse descubrió que en la bolsa había una escopeta, un revólver, un equipo de música y un reproductor de DVD, entre otros objetos.

Teniendo en cuenta el allanamiento que había sufrido en su vivienda, relacionó los elementos que estaban dentro de la bolsa, y los entregó en la comisaría. Porque para ella, según le habría dicho a uno de los policías, no importa que los acusados sean sus hermanos, sino que don Julio pueda recuperar lo que le pertenece.