NUEVA YORK.- Después de 33 años sin saber qué fue lo que realmente ocurrió con Etan Patz, un niño norteamericano, de seis años, desaparecido en 1979, el presunto asesino confesó el crimen.

La víctima vivía en Manhattan, y a pesar del tiempo transcurrido es un hecho que todavía conmueve a Estados Unidos. "Una persona, bajo custodia, hizo declaraciones implicándose a sí mismo en la desaparición y muerte de Etan", dijo el comisionado del Departamento de la Policía de Nueva York, Raymond Kelly.

Según The New York Times, el detenido fue identificado como Pedro Hernández. Lo que todavía no se detalló fue cómo se perpetuó el violento asesinato del menor. Se sospecha que estranguló al niño, despedazó su cuerpo y después lo colocó en una caja. El pequeño Etan desapareció el 25 de mayo de 1979, en lo que fue su primera salida solo de su casa a la parada de autobús. El caso conmocionó tanto a los Estados Unidos, que el 25 de mayo fue declarado "Día Nacional del Niño Desaparecido" en su honor. Además, el pequeño fue uno de los primeros en aparecer en los envases de leche para alertar a la población sobre la desaparición de un menor. (AFP-NA)