"Todos me piden que les consiga un autógrafo de Matt Damon", se ríe, del otro lado del teléfono, desde el bicentenario Massachusetts General Hospital (MGH), en Boston, el tucumano Raúl Mostoslavsky.El investigador y profesor de la Universidad de Harvard lo dice sin ironía, consciente de que el nombre de una estrella de Hollywood levanta más polvareda que el de un científico que todos los días le da lucha al cáncer desde su laboratorio en el MGH, algo así como un Hospital Clínica de Harvard con una fuerte tradición en investigación. Mostoslavsky, que cursó escuela (Integral Independencia) y Universidad (UNT) en Tucumán, continuó su carrera en Israel primero y en Estados Unidos después, acumulando reconocimientos varios por sus aportes en la investigación sobre el metabolismo del cáncer. Ahora acaba de sumar otros dos galardones; "The One Hundred"(se otorga en Massachusetts a 100 personas o instituciones que contribuyen en la lucha contra el cáncer) y el MGH Research Scholar Award, que se entrega a cinco investigadores del MGH, y cuyo comité evaluador estuvo encabezado por el premio Nobel Jack Szostak. Si el primero de los premios lo enorgullece, también lo divierte: sucede que a ese galardón se lo entregarán el 7 de junio, en una gala benéfica presidida por Matt Damon, cuyo padre fue paciente del MGH. Desde este lado de la línea se le recuerda que el protagonista de "La supremacía Bourne" tiene esposa salteña.Y se le sugiere que "muestre chapa" tucumana. Quién sabe;tal vez así algún filme de Damon termine aportando a las investigaciones que lidera Mostoslavsky.
Hablando en serio, el financiamiento no es un tema menor, en los Estados Unidos, donde en los últimos cinco años se redujo considerablemente el presupuesto para subsidios federales para la investigación científica. Gracias a uno de sus dos premios más recientes (el MGH Research Scholar Award), Mostoslavsky tiene garantizado el salario de los próximos cinco años, para seguir investigando su tema.
-¿Por qué premian tu línea de investigación?
- Están reconociendo mi trabajo con la sirtuina, que tiene un rol fundamental en el metabolismo del cáncer. La sirtuina que estoy investigando, el SIRT6, controla el metabolismo de glucosa, de energía, y hace que las células usen esa energía de modo muy particular. Vimos que si disminuís el SIRT6, las células van a utilizar la glucosa de una manera muy especial, generando lo que se conoce como glicosis aeróbica. Eso implica que si las células tienen oxígeno van a mandar glucosa a producir energía a la mitocondria, que es la fábrica de la célula. Nuestras células tienen unas "fábricas" que producen energía, que se llaman ATP. Las células, normalmente, cuando tienen oxígeno y están "contentas", van a mandar la glucosa del azúcar a la mitocondria, para producir ese ATP que se va a usar para distintas cosas: dividirse, reproducirse, replicar el ADN; producir enzimas, producir proteínas estructurales...Cuando las células están en condiciones de estrés - cuando tienen menos oxígeno disponible-dejan de crecer, y dicen:"tenemos que pasar el período de estrés". Para ello, mandan la glucosa a una forma alternativa de procesamiento, y lo que hacen es producir lactato de glucosa. En 1920, Otto Warburg vio que las celulas cancerosas, por una razón que no pudo explicar en ese momento, producían lactato, inclusive en presencia de oxígeno. Y se dijo:"algo les está dando ventaja a las células cancerosas, que están usando este mecanismo de estrés que, por lo general, sólo se usa para salir del paso". Warburg le llamó a eso glisocis aeróbica. Durante 80 años no se supo porqué las células cancerosas se comportaban así. Hace seis años, varios investigadores empezamos a estudiar el metabolismo del cáncer. Y estamos encontrando un montón de respuestas a por qué las células cancerosas prefieren hacer esto: les da una ventaja de crecimiento que es complicado de explicar, dividiéndose con mucha rapidez. Y hemos visto que si le sacamos el Sirt6, que funciona como un supresor de tumores que protege a las células para que no hagan cáncer, evitamos que hagan esta adaptación metabólica. Hoy hay varias compañías que están trabajando en inhibir metabolismo de células cancerosas. Nosotros hemos presentado nuestros trabajos en varios congresos.
- ¿Cómo va la batalla contra el cáncer?
- Hay avances muy importantes respecto de 10 años atrás. Un motivo es que avanzó la medicina personalizada contra el cáncer. Ahora contamos con drogas que atacan mutaciones específicas de algunos tipos de cáncer que hasta hace 10 años no existían. Se usaba quimioterapia a troche moche, muy tóxica. Pero era lo único que había. Hoy tenemos drogas nuevas, para tumores específicos, que están cambiando la manera como se hace terapia de cáncer. Por ejemplo, el herceptin es un anticuerpo monoclonal que está cambiando la sobrevida de pacientes con cáncer de mama. También han incidido la prevención (contra el tabaco) y las técnicas de detección temprana (Papanicolau, colonoscopia, etc.).
- ¿Cómo ves la oncología clínica en la Argentina?
- En la Argentina hay una excelente oncología clinica, que está al toque de lo que pasa en el resto del mundo.