VIENA.- El jefe del Organismo Internacional de Energía Atómica de la ONU, Yukiya Amano, anunció ayer que alcanzó un principio de acuerdo con Irán para que los inspectores de esa entidad puedan ingresar en el complejo atómico de Parchin, en las afueras de Teherán, para buscar indicios sobre la fabricación de armas nucleares.
El funcionario señaló que aún existen algunas diferencias entre las partes, pero que confía en que podrán ser resueltas, tras reunirse con el jefe negociador iraní para temas nucleares, Said Yalili.
Para hoy está prevista una reunión crucial en Bagdad entre Yalili y los representantes de las seis grandes potencias (Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania, Rusia y China), que tratarán nuevamente que Irán renuncie a enriquecer uranio a altos niveles (con un nivel del 20%, se fabrica material para armamentos). A cambio, la comunidad internacional podría estar preparada a aceptar un enriquecimiento a bajo nivel, para ser usado como combustible de futuras centrales nucleares, y disipar así una crisis que sólo hace un par de meses parecía al borde del enfrentamiento militar.
Sin embargo, no parece que Estados Unidos esté dispuesto a dar ese paso por ahora. De hecho, el Senado estadounidense aprobó el lunes, por unanimidad, un nuevo paquete de medidas contra el sector petrolero iraní, y se mantiene cauto frente a las amenazas de un ataque militar de Israel a Irán. "Los países del grupo de los seis son conscientes de las consecuencias de un ataque israelí, y ninguno de ellos quiere verse envuelto en semejante aventura", apuntó un diplomático extranjero en Irán.
El número de buques con crudo iraní que atraviesan el canal egipcio de Suez bajó este año entre el 5% y el 6% por el efecto del bloqueo occidental a la compra de petróleo proveniente de la República Islámica. (Télam-DPA-Reuters-AFP)