Mató a su novia, estuvo menos de dos días en el calabozo de la seccional 7ª, casi un mes en una habitación del Hospital Padilla y desde hace dos semanas permanece alojado en el Obarrio. Se trata de Armando Martín, el hombre de 33 años que le prendió fuego a María Medina, de 31 años, provocándole la muerte.
El hecho ocurrió la tarde del miércoles 11 de abril en una vivienda de Corrientes 3.271. Durante una discusión de pareja, el muchacho golpeó a la víctima, luego la roció con nafta y le prendió fuego dentro de una habitación, según informó en ese momento la Policía.
Los vecinos intentaron rescatar a la mujer, pero el hombre trabó el portón de entrada y no les permitió ingresar a la casa. Cuando llegaron los uniformados, el cuerpo ya estaba totalmente carbonizado.
Internación
La madrugada del viernes siguiente, Martín intentó suicidarse dentro de la celda donde estaba aprehendido. Los policías de guardia lograron trasladarlo a tiempo al hospital luego de encontrarlo con una frazada atada al cuello, con la que pretendía ahorcarse.
"A partir de entonces, entró en una profunda depresión", señaló su abogado, Juan Roberto Robles, quien asumió la defensa del acusado hace pocas semanas en reemplazo de Ariel Ortega, por una decisión de la familia Martín.
Preventiva en el Obarrio
"Luego del intento de suicidio, pedimos que lo revisara un médico forense, quien solicitó su internación en el Obarrio e interconsulta", explicó Robles.
En ese sentido, el letrado agregó que una junta médica aprobó el pedido, que después pasó a la jueza de Instrucción, Mirta del Valle Lenis de Vera. "Como la magistrada se declaró incompetente, pasó al Juzgado de Instrucción de la I° Nominación", aclaró el abogado defensor.
Finalmente, fue el juez Alejandro Javier Tomas quien firmó la orden para el traslado de Martín a dicho nosocomio y, además, ordenó su prisión preventiva.
En cuanto al resultado de las pericias que se realizaron en el lugar del hecho, Robles indicó que presentaron un perito de parte para acelerar ese trámite, ya que todavía no hubo novedades al respecto.
En un principio, se hablaba de la posibilidad de que el acusado hubiera consumido un cóctel de pastillas mezcladas con alcohol momentos antes del ataque. Pero esa versión no fue confirmada de manera oficial.
El caso de Aguilares
Casi un mes después de la muerte de Medina, un caso similar tuvo lugar en la ciudad de Aguilares. La noche del lunes 7 de mayo, María Marquese Bernuncio se encontraba en una vivienda del barrio Colón junto a su ex esposo, Carlos Roberto Arroyo, con quien intentaba retomar la relación desde hacía un tiempo.
Nadie pudo explicar qué provocó que la mujer de 42 años comenzara a arder en llamas. Lo que sí se supo es que el hombre la trasladó al hospital local desde donde la derivaron al Centro de Salud, debido a la gravedad de las heridas.
Bernuncio todavía permanece internada en estado crítico, con pronóstico reservado y respirador artificial. Según informó el director de ese hospital, Diego Eskinazi, la mujer posee quemaduras tipo A y B en el 55% de su cuerpo.
En cuanto a Arroyo, éste se negó a declarar y quedó aprehendido en la comisaría de Aguilares por disposición del fiscal de la II° Nominación del Centro Judicial Concepción, Fabián Rojas.
Según afirmaron fuentes policiales, el hombre todavía no recuperó la libertad, ya que esperan el resultado de las pericias para determinar si tuvo algún tipo de participación en el hecho. Además, señalaron que las declaraciones de varios testigos comprometieron a Arroyo.