Como no hay suplente del suplente, los abogados de la capital tendrán que ir a elecciones para decidir quién ocupará el cargo de consejero que el abogado Luis Acosta dejó vacante en el Consejo Asesor de la Magistratura (CAM) para asumir como relator de la Corte Suprema de Justicia (CSJT).
Aunque no hay una definición oficial, lo más probable es que esos comicios tengan lugar en noviembre, junto a la renovación de la presidencia y de siete sillas del consejo directivo del Colegio de Abogados. Mientras, el estamento de los letrados capitalinos estará representado en el CAM por una sola voz (siempre tuvo un voto), la de Antonio Bustamente, que -reelección mediante- se desempeña como consejero titular desde 2009, cuando el órgano de selección de jueces comenzó a funcionar.
La incorporación de Acosta al cuerpo de relatores del alto tribunal (trabajará a las órdenes de Daniel Posse, vocal de la CSJT y presidente del CAM) bloquea su capacidad para actuar como litigante independiente y, por ende, para representar a sus colegas en instituciones intermedias y del Estado. Por ello el letrado -que percibirá en la Justicia una remuneración mensual equivalente a la de un vocal de Cámara- dimitió también a su cargo de miembro del consejo directivo del Colegio, donde representaba a la minoría identificada con la lista Belgrano.
En el ámbito del CAM, Acosta se convirtió en el primer consejero renunciante: su paso por esta institución fue más que breve, puesto que asumió en noviembre (tenía mandato hasta finales de 2013). El caso crea una situación no prevista en la ley, que prescribe la integración del órgano con cuatro estamentos: la Corte; los magistrados de la capital y del sur; los legisladores de la mayoría y de la minoría, y los abogados de la capital y del sur. Es decir, los letrados capitalinos podrían quedarse sin representación (hipótesis no considerada en la ley) si en el futuro Bustamante se abstuviese de intervenir en un concurso por voluntaria excusación o recusación de parte. Lo mismo podría ocurrir en el supuesto de renuncia, fallecimiento, enfermedad o ausencia del consejero titular.
Como suplente de Bustamante, Acosta participó -sólo con voz- en dos de las sesiones más importantes de la segunda gestión del CAM, ambas vinculadas con la tortuosa sustanciación del proceso de selección de cuatro vocales para la Cámara Civil y Comercial Común de esta Capital. En la primera de ellas, el abogado y ex funcionario del gobierno de Julio Miranda bregó junto al consejero titular para acelerar la sustanciación del concurso tras la recepción del segundo dictamen del tribunal que corrigió la prueba escrita (acto ordenado por un fallo de la Corte): esa posición terminó imponiéndose frente a los que querían aguardar la definición de nuevos planteos judiciales. Luego, durante la entrevista, Acosta interrogó a los aspirantes, oportunidad en la que debatió con René Goane, vocal de la Corte y suplente de Posse en el CAM, sobre el controvertido Cuerpo de Auditores (CA). La última palabra fue de Goane, que zanjó el intercambio anunciando que enviaría al Colegio copia de las acordadas que reglamentan el CA.