Nosotros soñamos con que el diario no termine envolviendo los carbones, avivando el fuego del asado del domingo. Nosotros soñamos con que los temas que planteamos se cuelen en la mesa familiar, en medio de las ensaladas, las achuras, la gaseosa y el vino, que las páginas se llenen de migas de pan y se manchen con chimichurri, mientras los comensales comentan y discuten las noticias que publicamos, los debates que imaginamos, las historias que compartimos. Nosotros soñamos con que al menos uno en la mesa pida la palabra y diga "¿viste lo que salió en LA GACETA?". A veces no lo conseguimos y el diario termina limpiando la parrilla antes de morir en las brasas. Otras veces logramos meternos por debajo de la puerta, "meternos como gaceta", y sentarnos a la mesa con ustedes, que son muchos, a conversar un rato. Esperemos que este sea un día de esos.